Diamantes cultivados en laboratorio: grandes disparidades de precio entre vendedores generan dudas entre los consumidores
Una investigación de Marketplace de CBC revela que diamantes creados en laboratorio pueden ser significativamente más baratos que los naturales, pero los precios entre minoristas varían mucho, lo que plantea dudas sobre el valor real y la transparencia del mercado.
Marketplace, la unidad de CBC News, analizó si los #diamantes creados en #laboratorio pueden considerarse una alternativa viable a los diamantes extraídos y si los #precios reflejan su valor real.
En un enfoque práctico, el equipo realizo una comparación entre dos diamantes de características casi idénticas, adquiridos en dos tiendas en línea distintas: Blue Nile y Alibaba.com. Ambos diamantes presentaban las mismas especificaciones técnicas: un carato, color D, talla ideal, claridad VS1 y forma redonda. Sin embargo, el precio no coincidía y eso llamó poderosamente la atención.
El diamante vendido por Blue Nile se cotizó en 1.639,23 dólares canadienses, con el costo de envío e impuestos incluidos. El diamante adquirido en Alibaba.com, por su parte, se compró por 228,86 dólares estadounidenses, en su totalidad. Al convertir estas cifras a una referencia única en euros, esos importes quedarían aproximadamente en 1.114,70 EUR para el de Blue Nile y en 210,41 EUR para el de Alibaba, según los tipos de cambio utilizados para la comparación. Este desfase tan pronunciado entre dos piedras con las mismas características genera preguntas sobre la credibilidad de la industria, la transparencia de precios y la protección al consumidor.
Expertos consultados señalaron que este tipo de diferencias no es aislado y que podría interpretarse como una estrategia de venta basada en márgenes de ganancia más elevados para ciertos minoristas.
Paul Zimnisky, analista de la industria y miembro independiente de Lipari Mining Ltd., destacó que existen incentivos para vender diamantes cultivados, ya que el potencial de beneficio puede ser mayor cuando se ofrece una alternativa “similar en calidad” a precios muy distintos.
“Podrías encontrarte con el mismo diamante a 150 USD o a 1.500 USD; la variación no siempre se explica por la calidad, sino por la estrategia de precios del vendedor”, explicó. Este fenómeno, según él, se explica en parte por la #economía de escala: cuantas más unidades se producen, menor es el costo unitario, lo que ayuda a bajar precios, pero también permite a algunos minoristas aplicar márgenes que pueden ser desproporcionados.
Ambos diamantes analizados contaban con un certificado del International Gemological Institute (IGI), lo que permitió a Marketplace verificar sus características.
Para eliminar dudas, el diamante adquirido en Alibaba fue remitido de nuevo al IGI para confirmar la validez de su certificado, ante el riesgo conocido de falsificaciones en ventas por internet.
En el laboratorio de Gem Review Inc
En el laboratorio de Gem Review Inc. de Toronto, los tasadores Allan y Eddy Young evaluaron los dos diamantes y concluyeron que eran “idénticos” en calidad. Ambos recibieron una valoración minorista similar para la pieza de Alibaba y para la de Blue Nile, lo que reforzó la idea de que, en teoría, el mismo producto podría merecer precios muy diferentes según el canal de compra.
Las declaraciones de la empresa matriz de Blue Nile, Signet Jewelers, no se obtuvieron en una entrevista, pero sí se divulgó un comunicado en el que se defendía que la marca mantiene estándares de abastecimiento ético y procesos de producción transparentes y responsables.
Por su parte, la Canadian Jewellers Association (CJA) declinó una entrevista, pero afirmó que no se involucra en las decisiones de precios de sus miembros y que no representa a todos los joyeros del país.
Aun así, la organización señaló que fomenta que los comercios ofrezcan información clara para que el consumidor pueda comparar.
El reportaje concluye con consejos para compradores: revisar reseñas, pagar con medios seguros como tarjeta de crédito o PayPal y, siempre que sea posible, tasar las piezas para confirmar su autenticidad.
Los especialistas encuestados también señalan que los diamantes cultivados tienden a volverse más grandes y asequibles con el paso del tiempo, gracias a avances en manufactura y a mayores volúmenes de producción.
En este sentido, se espera que los precios se aproximen hacia niveles mayoristas a medida que la tecnología madure y la demanda aumente.
Históricamente, los diamantes creados en laboratorio han pasado de ser una curiosidad científica a una opción cada vez más aceptada en el mercado de joyería.
A mediados de la década pasada, varias empresas comenzaron a posicionar estos diamantes como alternativas éticas y más económicas frente a las gemas extraídas.
En los últimos años, firmas como De Beers impulsaron marcas de diamantes sintéticos que han acelerado la popularización de estas piedras. Aun así, el caso analizado por Marketplace subraya la importancia de la transparencia de precios y la necesidad de que los consumidores exijan claridad cuando comparan diamantes con características equivalentes, para evitar desembolsos innecesarios y asegurar una compra informada.