Kiev se queda sin calefacción tras ataques rusos y daños en la red eléctrica
Internacional Kiev 14 February, 2026

Kiev se queda sin calefacción tras ataques rusos y daños en la red eléctrica

Una jornada de ataques masivos contra el sistema energético de Ucrania deja a miles de familias en Kiev sin calefacción y con un suministro eléctrico precario; las autoridades advierten de daños significativos y estimaciones de costos en euros.

Una nueva oleada de ataques rusos dirigidos al sistema energético de #Ucrania dejó a #Kiev en un escenario de emergencia nocturna.

Según informó el alcalde Vitali Klichkó a través de su canal de Telegram, alrededor de 2.600 edificios de viviendas quedaron sin #calefacción tras los impactos.

El foco principal de los daños se concentra en el distrito de Dárnitsia, ubicado en la orilla izquierda del río Dniéper, una zona que ha quedado prácticamente aislada de la red de calor.

Allí, los daños en la central termoeléctrica de Dárnitsia impiden, en estos momentos, restablecer el suministro de calefacción a los hogares de la zona.

Rusia ha lanzado desde el inicio del año una serie de ataques masivos contra el sistema energético ucraniano, lo que ha degradado aún más la capacidad de generación y distribución.

Como resultado, millones de personas han pasado varios días sin electricidad, calefacción y agua corriente en Kiev y en otras ciudades, y se han ido ampliando los cortes de #energía programados para gestionar la demanda ante el déficit generado por los ataques.

Las autoridades advierten que la situación es cambiante y que la ciudad debe gestionar un esfuerzo de reparación masivo para intentar normalizar el servicio.

Presuntamente, el coste de las reparaciones necesarias en la red eléctrica y la central afectada podría superar los 320 millones de euros, una cifra que subraya la magnitud de los daños y podría agudizar la presión económica en la región.

Dependiendo de la duración de las interrupciones y de la demanda de energía

Además, supuestamente, las pérdidas diarias por cortes y redes inoperativas podrían oscilar entre 1 y 2 millones de euros, dependiendo de la duración de las interrupciones y de la demanda de energía.

En la práctica, los equipos de emergencia trabajan para restablecer algunas líneas de suministro y priorizar la calefacción en hospitales y refugios, mientras los residentes improvisan calor con estufas portátiles y llenan cubetas con agua para uso básico.

La población, según testimonios recogidos en barrios periféricos y en la parte antigua de la ciudad, ha buscado soluciones improvisadas para afrontar las temperaturas que ya comienzan a ser críticas durante la noche, ante la imposibilidad de depender plenamente de una red eléctrica que aún se recupera.

Analistas y observadores señalan que estos ataques persiguen un objetivo político: presionar a Ucrania y a sus aliados para socavar la moral y las decisiones de inversión en la región, especialmente en un momento de alta tensión internacional.

El impacto humano se entrelaza con una realidad económica que se agrava cuando las interrupciones se extienden por más días, manteniendo a la ciudad en un estado de alerta y obligando a las familias a gestionar recursos limitados para mantener el calor y las condiciones básicas de vida.

El equipo municipal, apoyado por servicios de emergencia y técnicos, continúa evaluando daños y priorizando la reparación de infraestructuras críticas para evitar que la situación se agrave en los próximos días.

Mientras tanto, la ciudadanía espera que la normalización llegue lo antes posible, con la esperanza de que las autoridades logren restablecer por completo la calefacción y el suministro eléctrico en las zonas más afectadas de la capital.

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