Colombia resiste la ayuda internacional ante inundaciones que no desbordan la capacidad del Estado
Internacional Colombia 14 February, 2026

Colombia resiste la ayuda internacional ante inundaciones que no desbordan la capacidad del Estado

El Gobierno colombiano sostiene que las inundaciones en varias regiones no han superado la capacidad de respuesta nacional y por ello no se solicita asistencia externa en este momento, mientras se mantiene la coordinación con UNGRD y Naciones Unidas.

El Gobierno de #Colombia afirmó este viernes que, por el momento, no está justificada la emisión de un llamamiento internacional ni la solicitud de asistencia humanitaria externa ante las #inundaciones que afectan a varias regiones del país, al considerar que la emergencia no ha desbordado las capacidades nacionales para la fase de respuesta inmediata.

La Cancillería explicó que se mantiene una coordinación permanente con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres #UNGRD y que, en base a esa evaluación técnica, no procede activar mecanismos internacionales.

Esta posición llega en un contexto de lluvias intensas provocadas por un frente frío atípico que desde finales de enero y durante las primeras semanas de febrero ha golpeado con especial intensidad la región norte del país, generando inundaciones de gran envergadura y desbordamientos de ríos que han afectado decenas de municipios en Córdoba, Sucre, Magdalena, La Guajira, Chocó y Antioquia.

La emergencia, de acuerdo con los datos oficiales, ha dejado 18 personas fallecidas, 4.300 viviendas destruidas, cerca de 120.000 damnificados y unas 300.000 hectáreas inundadas. Las autoridades han informado que numerosas familias han tenido que desplazarse o ser evacuadas ante la crecida de ríos como el Sinú y la saturación de cuencas que habitualmente no registran precipitaciones tan intensas para esta época del año.

En este marco, la Cancillería subrayó la necesidad de mantener la cooperación con organismos internacionales solo si la evolución de la situación lo indica expresamente y media la recomendación técnica correspondiente.

La declaración de Emergencia Económica, Social y Ecológica, recomendada por el Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo y adoptada por el presidente Gustavo #Petro por un periodo de 30 días, ha sido destacada por las autoridades como una medida orientada a agilizar recursos, garantizar seguridad jurídica y fortalecer la respuesta ante la amenaza económica, social y ambiental derivada de la emergencia.

Aun así, la Cancillería reiteró que el llamamiento internacional es un instrumento técnico, subsidiario y excepcional que solo procede cuando las capacidades nacionales han sido materialmente superadas, una circunstancia que, conforme a la versión oficial, no se está dando en el escenario actual.

Supuestamente, algunas voces críticas y analistas podrían interpretar estas decisiones como una señal de que, en escenarios de mayor gravedad o en presencia de mayor desorganización logística, las autoridades podrían verse obligadas a revisar su postura y activar mecanismos de cooperación internacional.

Presuntamente, esas opiniones señalan que el costo de no recurrir a ayuda externa podría verse compensado por una mayor inversión local y por la aceleración de procesos de respuesta, pero también podría generar tensiones en regiones afectadas si no se logra la atención suficiente en plazos breves.

Colombia ha enfrentado episodios de lluvias intensas que han puesto a prueba la gestión del riesgo

Históricamente, Colombia ha enfrentado episodios de lluvias intensas que han puesto a prueba la gestión del riesgo, con debates públicos sobre la necesidad de fortalecer la capacidad institucional y la inversión en infraestructura de drenaje y mitigación de desastres.

En este sentido, el Gobierno afirma que continúa trabajando de forma coordinada con municipios y departamentos para acelerar obras de drenaje, mejoras en cuencas y planes de protección para las comunidades más vulnerables, al tiempo que la atención humanitaria se mantiene enfocada en los damnificados.

Presuntamente, si la evolución de las lluvias empeora o si se presentan desbordamientos de cuencas que superen el umbral de respuesta local, no se puede descartar que las autoridades reconsideren la necesidad de solicitar apoyo internacional.

En cualquier caso, las autoridades reiteran que la decisión de activar mecanismos externos depende de una evaluación técnica y de la disponibilidad de recursos nacionales para enfrentar la emergencia, y no de factores políticos o mediáticos.

Así, la clave para el corto plazo será la capacidad de los niveles regionales y nacionales para sostener una respuesta rápida, coordinada y suficientemente laxa para evitar que la situación se agrave, manteniendo a la población informada y acompañada durante la emergencia.

En síntesis, la postura oficial enfatiza que la cooperación internacional continúa siendo un recurso disponible, pero solo cuando la realidad técnica y operativa lo exige, y que, por ahora, Colombia confía en su propio andamiaje institucional para enfrentar la crisis y proteger a sus ciudadanos.

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