Flash Charging de BYD: recargas ultrarrápidas de 1.000 kW que cambian el juego en la movilidad eléctrica

Flash Charging de BYD: recargas ultrarrápidas de 1.000 kW que cambian el juego en la movilidad eléctrica

Un vistazo a la tecnología de recarga ultrarrápida Flash Charging de BYD en China: cómo funciona, dónde ya se prueba y qué podría significar para el futuro de la movilidad eléctrica en España y Europa.

Bajar del coche. Conectar la 'manguera' y quedarse mirando cómo los números suben a toda velocidad. No da tiempo para tomar un café; tal vez sí para hacer una visita rápida al baño, pero poco más. Y ya está. La batería del coche eléctrico se llena de golpe, en el mismo tiempo que a muchos les toma rellenar la reserva de combustible en un coche con motor de combustión.

Esa capacidad, que parecía sacada de la ciencia ficción, ya está disponible en China en varias ciudades, y la idea es terminar 2026 con al menos 20.000 puntos de recarga súper potentes, bautizados como Flash Charging.

Se trata de una #tecnología desarrollada por BYD, hoy el mayor fabricante de vehículos electrificados del mundo y la marca que más coches vendió en China en 2025, con más de 4,6 millones de unidades.

Este sistema puede llegar a cargar hasta el 70% en apenas 5 minutos y completar el proceso en 9 minutos. Es decir, una recarga que, en la práctica, convierte la gasolina en un recuerdo para muchos conductores que ya miran hacia la electricidad sin miedo.

Cómo funcionan los súper cargadores

Las calles de las ciudades chinas están llenas de coches electrificados, sean híbridos o 100% eléctricos, muy reconocibles por una matrícula con fondo verde.

Pero lo que no siempre se ve con claridad son los cargadores que alimentan esas baterías. En China, estos puntos de recarga están mayoritariamente en parkings de centros comerciales o en cocheras subterráneas. En concreto, el sistema Flash Charging de #BYD es muy identificable por su estructura en forma de T, que permite colocar dos puestos de carga por estación.

Estos cargadores son, de lejos, los más potentes del mundo, capaces de entregar hasta 1.500 kW por conector. Aun así, como suele ocurrir, la velocidad real depende de la capacidad de recepción del coche. La plataforma de BYD admite soportar cargas de hasta 1.000 kW, pero el coche determina cuánto entra. En la demostración que hizo Clarín se utilizó un Z9GT de Denza, la marca de lujo de BYD. Este híbrido enchufable trae una batería de más de 68 kWh, una cifra similar a la de muchos eléctricos puros. Y lo impresionante es la potencia: hasta 1.000 kW de entrada.

Para entender la magnitud de la velocidad, basta comparar con modelos como el Porsche Taycan, que acepta una carga de alrededor de 320 kW. Con la estructura en forma de T, BYD ha logrado que el nuevo modelo pueda pasar del 10% al 70% de carga en solo 5 minutos y, si se espera un poco más, alcanzar el 97% en 9 minutos.

Esa velocidad de transferencia de #energía permite acumular, oficialmente, 2 kilómetros de autonomía por cada segundo de carga.

Diseño pensando en la practicidad

La estación está pensada para que manipular los cables y enchufes sea fácil y cómodo. En este caso, la barra en forma de T facilita que la “manguera” quede colgando y se puede desplazar a lo largo del coche sin esfuerzo, sin importar en qué posición esté el toma corriente.

Un sistema de guía y una corredera ayudan a moverse entre un lado y otro, reduciendo el desgaste y el tiempo de trabajo para el usuario.

Contexto y futuro cercano

En China

En China, estas infraestructuras ya conviven con un objetivo claro: acelerar la adopción de la electricidad para coches y camiones.

BYD, que domina el mercado, no solo empuja tecnología sino también la red de recarga en un país que aspira a liderar la electromovilidad. Según la propia BYD, la meta es desplegar alrededor de 20.000 puntos Flash Charging para 2026, una apuesta ambiciosa que podría cambiar la forma en que pensamos en viajar largas distancias y recargar en minutos.

Historial y perspectiva internacional

La idea de recargas ultrarrápidas no es nueva: nació de la necesidad de reducir los tiempos de espera en viajes largos y hacer viable la #movilidad eléctrica para el día a día.

En años anteriores, las potencias de carga se movían entre 50 y 150 kW como referencia, con avances graduales hacia 350 kW en algunos sistemas. BYD, al presentar un sistema capaz de gestionar hasta 1.000 kW, sitúa un nuevo hito en la evolución de la red de carga. Si estas redes de alta potencia se extienden fuera de China, podrían acelerar la adopción en Europa y España, siempre que las redes energéticas y la seguridad acompañen el ritmo de innovación.

En el propio marco de la demostración, se recalcó que BYD cuenta con embajadores y alianzas internacionales, como Daniel Craig para Europa, lo que demuestra el interés por asociar la tecnología a una imagen de rendimiento y lujo.

En definitiva, la llegada de estos cargadores ultrarrápidos cambia las reglas del juego: ya no es necesario planificar cada kilómetro con precisión milimétrica para no quedarse sin batería, basta con hacer una parada corta y seguir rodando.

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