¡Atención, valencianos! El Ayuntamiento entrega siete viviendas a familias en apuros: conoce el programa que prioriza a los que más lo necesitan
El Ayuntamiento de València ha entregado siete viviendas sociales a familias en situación de vulnerabilidad, la mayoría monoparentales. Te explicamos los detalles del Programa de Acceso a la Vivienda Municipal y a quién va dirigido.
El Ayuntamiento de València, a través de la Concejalía de Servicios Sociales, ha entregado siete viviendas a familias que estaban en una situación límite.
Que forman parte del Programa de Acceso a la Vivienda Municipal
Estas familias, la mayoría con niños pequeños, no tenían un hogar digno o estaban a punto de perderlo por un desahucio. En total, 13 adultos y 12 menores han recibido estas casas, que forman parte del Programa de Acceso a la Vivienda Municipal.
De las siete familias, cinco son monoparentales, es decir, solo hay un progenitor al cargo. Una de ellas tiene seis hijos, cinco menores de edad. Otra tiene tres menores, otra dos hijos mayores de edad con necesidades especiales, otra cuatro hijos en situación de dependencia, y también hay una familia con dos adultos que estaban siendo desahuciados.
Vamos, un perfil muy vulnerable que necesitaba una ayuda urgente.
La concejala #Marta Torrado ha destacado que estas personas "son familias altamente vulnerables, mayoritariamente con menores a cargo y con grandes dificultades para acceder a una vivienda asequible".
Y ha añadido: "La adjudicación de una vivienda municipal es un factor determinante en la labor de intervención social para la protección de familias en riesgo de exclusión social".
¿En qué consiste este programa? El Ayuntamiento tiene un parque de viviendas que alquila a precios por debajo del mercado. Pero no todo el mundo puede optar. Se prioriza a jóvenes menores de 35 años que no pueden comprar ni alquilar, mayores de 65 que viven solos o en casas no adaptadas, familias numerosas o monoparentales, víctimas de violencia de género, personas en riesgo de exclusión, con discapacidad, o que están siendo desahuciadas.
Es decir, se centra en los colectivos más desfavorecidos.
Desde que se puso en marcha, el programa ha ido entregando viviendas poco a poco. Según datos del Ayuntamiento, en los últimos años se han adjudicado decenas de viviendas sociales, pero la demanda sigue siendo alta. La crisis de la vivienda en Valencia es real: los precios de alquiler se han disparado y muchas familias no llegan a fin de mes. Por eso, iniciativas como esta son necesarias, aunque no suficientes.
Eso sí, el Ayuntamiento asegura que los criterios son estrictos para evitar que se aprovechen quienes no lo necesitan. Se hace un seguimiento de cada caso y se renuevan los contratos según la situación de la familia. No es una ayuda eterna, sino un impulso para que puedan rehacer su vida.
En resumen, estas siete viviendas son un alivio para las familias que las han recibido, pero también un ejemplo de cómo se pueden usar los recursos públicos para ayudar a los más vulnerables.
Ojalá que iniciativas como esta se sigan multiplicando, porque tener un hogar es el primer paso para salir adelante.