¡Ojo! Taco Bell bajo sospecha: brote masivo de diarrea explosiva por lechuga contaminada
Más de 3.300 casos en Michigan por un parásito en la lechuga. Las autoridades investigan a la cadena de comida rápida. Conoce los síntomas y cómo protegerte.
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos están investigando a la cadena de comida rápida #Taco Bell como posible origen de un #brote masivo de #diarrea explosiva que está afectando al país.
Según informa The Washington Post, la causa sería un parásito microscópico llamado Cyclospora cayetanensis, que provoca ciclosporiasis. Esta infección intestinal se transmite al consumir agua o verduras frescas contaminadas con heces. Hasta ahora, Michigan es el estado más afectado, con más de 3.300 casos detectados, una cifra inédita que supera con creces los registros de veranos anteriores.
La alerta se encendió en Detroit, donde varios locales de Taco Bell dejaron de ofrecer lechuga, guacamole y cebolla tras un retiro interno de distribución.
Esto llevó a los investigadores a centrarse en los proveedores de la cadena. El Departamento de Salud de Michigan ha realizado entrevistas epidemiológicas a más de 1.000 pacientes, pero aún no se ha formulado una imputación oficial contra ningún productor específico.
Los síntomas de la ciclosporiasis son severos. Brelynn Daniels, una paciente contagiada en Ohio tras comer lechuga en mal estado, contó que los síntomas aparecieron de repente esa misma noche: diarrea violenta que duró semanas.
Tras diez días de deshidratación, tuvo que acudir a un centro médico, donde le diagnosticaron ciclosporiasis y una infección secundaria que afectaba su hígado.
Los síntomas volvieron: diarrea violenta
"Fue realmente muy duro. Incluso da vergüenza decir lo mal que estaba. Hubo momentos en que literalmente vivía en el baño", dijo Daniels. Aunque mejoró tras unos días, los síntomas volvieron: diarrea violenta, cólicos, náuseas, y no podía retener alimentos sólidos, alimentándose solo con líquidos durante más de una semana.
El tratamiento para este parásito es largo y requiere antibióticos específicos. Los especialistas advierten que, aunque en adultos sanos la enfermedad es muy debilitante, para niños, ancianos y personas con defensas bajas puede ser mortal.
Este brote recuerda a otros episodios de #contaminación alimentaria en Estados Unidos, como el de las espinacas con E. coli en 2006 o el de los pepinos con salmonela en 2015. La lechuga ha sido un vehículo frecuente de infecciones, ya que se consume cruda y puede contaminarse fácilmente en el campo o durante el procesado.
La Cyclospora es un parásito poco común en países desarrollados, pero aparece a menudo en viajeros que vuelven de zonas tropicales. Sin embargo, en este caso, el origen parece local. Las autoridades siguen investigando para dar con el proveedor responsable y evitar que se repita.
Mientras tanto, se recomienda a los consumidores extremar la precaución con las verduras crudas, lavarlas bien y, en caso de síntomas, acudir al médico.
La confianza en la comida rápida se tambalea una vez más. ¿Hasta cuándo tendremos que preocuparnos por lo que comemos?