Las ventas de autos usados suben en marzo: ¿es una recuperación real o un simple respiro frente a la presión fiscal?
El mercado de autos usados en Argentina mostró una mejora en marzo tras un inicio de año complicado, pero persisten la volatilidad y desafíos como la fiscalidad y las tasas. Entre datos, provincias y los modelos más demandados, se dibuja un panorama de transición.
El mercado de #autos usados en #Argentina cerró marzo con una señal de alivio tras un inicio de año complicado
El mercado de autos usados en Argentina cerró marzo con una señal de alivio tras un inicio de año complicado.
Según la Cámara de Comercio Automotor (CCA), se vendieron 153.995 vehículos usados, lo que implica una suba interanual de 8,16% respecto a marzo de 2024 cuando se comercializaron 142.383 unidades. En comparación con febrero, el salto fue de 18,25% (de 130.229 transferencias). En los primeros tres meses del año, las ventas totalizaron 437.294 unidades, lo que representa una caída del 5,23% frente al primer trimestre de 2024 (461.423).
Al frente de las cifras está el reconocimiento de que marzo rompió la racha a la baja, pero no significa que el sector haya recuperado su pulso. Alejandro Lamas, secretario de la CCA, afirmó que nos encontramos en un mercado muy inestable y que la mejora de marzo no oculta las tensiones que siguen: mayor presión fiscal, rentabilidad baja para las agencias y tasas de crédito que no siempre se ajustan a lo que demanda el comprador.
Este marco, además, se ve influido por un entorno económico que ha mostrado volatilidad en los últimos años y que ha obligado a los concesionarios a replantear su oferta y su estrategia de stock.
El directivo subrayó que el sector se ha ido acomodando al nuevo escenario y que las agencias volvieron a abastecerse con productos demandados. Sin embargo, advirtió que la situación fiscal y la rotación de crédito condicionan las ventas. También apuntó que la llegada de #autos chinos funciona como una señal de alerta: vehículos baratos y con buena dotación, especialmente en versiones híbridas y eléctricas, pueden cambiar la dinámica si se afianzan en el mercado argentino.
En este marco, se advierte que los programas de importación y los incentivos para electrificados, incluso con precios FOB moderados, pueden influir en las preferencias de los compradores y en la composición de la oferta.
Un dato ilustrativo es que, a pesar de todo, el Gol sigue siendo el más buscado. En marzo se vendieron 8.687 unidades del VW Gol/Trend, que representan el 20,4% del total de ventas entre los 10 modelos más vendidos. En segundo lugar quedó la Toyota Hilux, con 6.120 unidades (14,4%), y tercero el Chevrolet Corsa/Classic, con 4.478 (10,5%). Este podio muestra la continuidad de un tridente de modelos que atraviesa años y distintas temporadas, reflejo de la preferencia de la demanda por autos prácticos, de costo operativo razonable y de utilidades para el día a día.
En cuanto a la distribución geográfica, Buenos Aires concentró la mayor cantidad de operaciones, con el 37,6% del total; Córdoba aportó el 12,3% y Santa Fe, el 8,8%.
Por otra parte, las provincias que más crecieron respecto de febrero fueron San Luis (26,2%), Corrientes (24,7%) y Entre Ríos (24,2%). Estos movimientos regionales destacan que, si bien la mejora de marzo fue general, no todos los mercados locales evolucionan al mismo ritmo y las dinámicas crediticias y de empleo siguen influyendo en la demanda.
Historias detrás de estas cifras: históricamente, el comportamiento del mercado de usados tiende a estar marcado por ciclos que se alinean con la oferta de 0 km y el poder adquisitivo de los consumidores.
En años recientes, la presencia de autos importados y la creciente oferta de modelos chinos, con una relación precio-equipamiento atractiva, han agregado una capa de complejidad a la toma de decisiones de compra.
A su vez, la evolución de las tasas de interés y de la inflación condiciona la financiación, algo que ya se observa desde el inicio del año y que podría seguir marcando la pauta para los próximos meses.
El mercado de reposición, además, se beneficia de la experiencia de los compradores que buscan renovar su auto sin afrontar costos elevados de entrada, pero sigue pendiente la clave pregunta sobre cuánto tiempo podrá sostenerse esta racha si las condiciones macroeconómicas no mejoran.
En última instancia, marzo aporta una lectura doble: por un lado, una señal de estabilidad frente a la caída previa y una base para pensar en una recuperación gradual; por otro, una advertencia de que la demanda está sujeta a factores externos y a la capacidad de los hogares para acceder al crédito y mantener rentabilidad para las agencias.
El Gol continúa como faro de la demanda, recordando que la tradición de precios y servicios en el mercado de usados está muy ligada a la oferta disponible y a la percepción de costo total de propiedad que favorece ciertos modelos frente a otros.
El año 2025, con su mezcla de incentivos, competencia china y cambios en el crédito, seguirá siendo un terreno de prueba para el comportamiento del consumidor en el mercado de reposición.