Nuevo marco en Euskadi para socorristas de piscinas: formación homologada y periodo de transición hasta 2026
El Gobierno Vasco regula las titulaciones válidas para socorristas en piscinas de uso colectivo, establece un periodo transitorio para formaciones de federaciones, Cruz Roja y DYA y fija la obligación de una cualificación reconocida a partir de 2026.
En #Euskadi se ha puesto en marcha una medida que explica qué títulos y qué experiencia cuentan para trabajar como socorrista en las #piscinas de uso público.
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha aprobado una orden que regula estas credenciales y, de momento, ya está vigente; se publicará en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) este lunes 29 de junio.
Esta norma se apoya en el Decreto 32/2003, que ya fijaba las condiciones sanitarias de estas piscinas y obligaba a tener personal formado para salvamento y primeros auxilios.
La cosa cambia porque, para cubrir posibles ausencias de personal en plena temporada de verano, se permite de forma provisional la #formación de socorristas a través de federaciones deportivas, Cruz Roja, #DYA y otras entidades semejantes, siempre que entreguen su diploma.
Es decir, durante unas semanas se puede depender de estas vías para no quedarse sin cobertura. Es una solución transitoria para no dejar desangeladas las piscinas.
A partir del 1 de enero de 2026, quienes trabajen como socorristas deben tener una cualificación reconocida conforme a la normativa vasca de las profesiones de la actividad física y del deporte.
Esa acreditación debe constar en la declaración responsable que presentan las instalaciones al abrir, y podrá ser verificada por la Dirección de Salud Pública y Adicciones.
Además, esa declaración puede servir para demostrar que ya se ejercía la actividad antes de que llegara la normativa actual.
Cruz Roja
El periodo transitorio llega hasta el 30 de septiembre de 2026. Después de esa fecha, solo valdrán las formaciones que cuenten con la titulación oficial reconocida; las formaciones impartidas por federaciones, Cruz Roja, DYA y otras entidades solo serán válidas si tienen su diploma correspondiente.
Con esto se busca reforzar la seguridad en las piscinas de uso colectivo y que haya cobertura suficiente durante la temporada.
Para entenderlo mejor, pensemos que la formación para socorristas ha ido evolucionando con el tiempo. En Euskadi y en el resto de España, se ha ido buscando más profesionalidad y claridad para evitar lagunas. Buena parte de ese esfuerzo se apoya en la cooperación de organizaciones como #Cruz Roja y DYA, que aportan experiencia práctica y rigor formativo. En resumen: la norma quiere seguridad para los bañistas y tranquilidad para quienes gestionan las instalaciones, especialmente cuando llega la temporada de calor.
Si miramos más allá, este movimiento forma parte de una tendencia más amplia de regular estas profesiones de manera más estricta, sin perder la flexibilidad necesaria para cubrir picos de demanda.
En Euskadi, el nuevo marco tiene la ventaja de permitir que, ante eventualidades, haya soluciones rápidas gracias a las entidades que ya tienen experiencia en emergencias.
Claro que habrá quien ponga el grito en el cielo por la distinción entre aquellas certificaciones y las oficiales, pero la dirección subraya que todo se controla a través de una declaración responsable y de inspecciones periódicas para asegurar que todo se está haciendo como corresponde.