La ciudad de Toronto está desarrollando un plan para abordar el creciente problema de ataques de coyotes en áreas urbanas, buscando alternativas que no involucren la caza masiva.

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En los últimos meses, Toronto ha visto un incremento preocupante en los ataques de coyotes, especialmente en los barrios de Fort York y Liberty Village.

Este aumento ha llevado a la ciudad a formar un panel de expertos que ha elaborado un informe sobre cómo gestionar este problema de manera efectiva y ética.

Esta situación ha generado inquietud entre los residentes, que han experimentado la pérdida de mascotas por ataques de coyotes. Un caso notable fue el de una mujer que perdió su perro el otoño pasado, quien expresó su descontento con el informe por no ofrecer un plan detallado.

El informe propone que la ciudad de Toronto siga las mejores prácticas que han demostrado ser efectivas en otras urbes donde los coyotes han representado un desafío similar.

Una de las recomendaciones más destacadas del panel es que el control de la población de coyotes debe considerarse como último recurso. Los expertos sugieren que se implementen métodos de disuasión, como el uso de ruidos fuertes y la presencia de personas para ahuyentar a los animales, en lugar de recurrir a la caza masiva.

Desde noviembre pasado, se han reportado múltiples incidentes donde animales de compañía han resultado muertos o heridos. Ante esta realidad, la ciudad ha comenzado a desplegar personal para patrullar de manera regular las áreas afectadas por los ataques. De acuerdo con la ciudad, hasta el momento, dos perros han perdido la vida debido a estos encuentros con coyotes en los barrios mencionados.

El informe también sugiere que, en caso de que la situación continúe, la caza de coyotes sea realizada únicamente por especialistas entrenados, luego de una evaluación cuidadosa.

Se desaconseja la eliminación masiva de la población, ya que eso podría causar una reacción defensiva por parte de los coyotes y agravar la situación.

Además, se propuso la contratación de una empresa especializada en la gestión de la fauna salvaje para evaluar la situación actual y aplicar medidas específicas.

Entre las otras recomendaciones, se resalta la importancia de cercar adecuadamente las áreas, mejorar la iluminación y hacer cumplir rigurosamente las normativas contra la alimentación de la fauna silvestre, para disminuir así las fuentes de alimento que atraen a los coyotes.

A lo largo de la historia, la gestión de la fauna urbana ha sido un tema complejo, especialmente en ciudades que han ido expandiéndose hacia áreas donde anteriormente habitaban estos animales.

Los coyotes se han adaptado a vivir cerca de las ciudades, asociando a los humanos como fuentes de alimento, siempre que estas prácticas inadecuadas de alimentación continúen, el problema sólo se agravará.

La problemática coyotera en Toronto no es única. Otras ciudades, como Los Ángeles y Nueva York, han enfrentado desafíos similares y han podido implementar estrategias efectivas. Por ejemplo, la educación pública sobre el manejo adecuado de la basura y la protección de las mascotas es clave para evitar que los coyotes se acerquen a las comunidades.

Los expertos desde el panel enfatizan que es vital crear conciencia sobre la situación y que los residentes participen en la educación de sus comunidades para prevenir futuros ataques.

Asumir la responsabilidad de mantener a los perros con correa y no dejar comida o basura al aire libre son pasos cruciales para mantener la seguridad.

En resumen, la ciudad de Toronto se enfrenta a un desafío que requiere un enfoque equilibrado y considerado, combinando la experiencia profesional con la educación comunitaria para asegurar un entorno seguro tanto para las personas como para la fauna silvestre.