Rocas Apollo revelan que el campo magnético lunar tuvo picos breves de intensidad
Un estudio basado en rocas lunares traídas por las misiones Apollo indica que el campo magnético de la Luna experimentó picos de alta intensidad solo durante periodos muy breves hace entre 3.5 y 4 mil millones de años, lo que complica la idea de una magnetosfera lunar estable. Artemis II y futuras misiones podrían ampliar la comprensión. Nota: el artículo original no reporta precios, por lo que no se realizaron conversiones a euros.
Un equipo de investigación de la Universidad de Oxford, al revisar rocas lunares traídas por las misiones #Apollo hace más de medio siglo, propone una revisión sustancial sobre la historia magnética de nuestro vecino celestial.
Sus hallazgos, que se publican en Nature Geoscience, señalan que el #magnetismo lunar no fue una característica constante, sino que presentó picos de intensidad muy pronunciados y de corta duración.
En conjunto, ello sugiere que la magnetosfera lunar no se comportó como una capa global y estable a lo largo de toda la historia del satélite, sino que emergió en intervalos puntuales que podrían haber durado miles de años, o incluso menos.
El estudio revisa mediciones antiguas de rocas traídas durante las misiones Apollo 11, 12, 15 y 17 entre 1969 y 1972, y las pone en contexto con datos más detallados sobre el contenido de titanio de esas muestras.
Los científicos destacan que ciertas rocas con altos niveles de titanio conservan pruebas de una actividad magnética intensa que habría ocurrido en periodos muy cortos, no más allá de varios miles de años, lo que contrasta con teorías previas que asumían una magnetización más sostenida.
Esta conclusión implica que la interpretación de la magnetidad lunar debe considerar variaciones espaciales y temporales, y no tomar como representativa una única geografía de la superficie.
La autora principal, Claire Nichols, subraya que se ha encontrado una conexión que faltaba entre la titanio y las señales magnéticas registradas en las rocas.
Este vínculo ayuda a explicar por qué algunas muestras recogidas en las misiones Apolo 11 y Apolo 17 muestran señales de alta actividad magnética, mientras que otras piezas no exhiben el mismo comportamiento.
En consecuencia, los investigadores sostienen que la selección de sitios de muestreo anteriores pudo haber sesgado la visión general de la historia magnética de la luna.
Con las misiones Artemis
Con las misiones Artemis, la #NASA apunta a estudiar muestras más diversas, especialmente en el sur polar, donde se esperan cráteres en sombra permanente que podrían ocultar hielo y otros recursos.
Los científicos asocian estas áreas con condiciones únicas para entender la magnetidad lunar en su totalidad y evaluar su papel en la habitabilidad de cuerpos cercanos.
Artemis II, una misión de prueba que involucra a cuatro astronautas, incluido el canadiense Jeremy Hansen, necesitará orbitar la #luna para validar sistemas clave antes de futuras misiones de alunizaje.
Aunque se esperaba un despegue a comienzos de año, el cohete y la nave fueron retirados para reparaciones y ajustes, y se habla de un inicio de misión tan pronto como en abril.
Este ensayo preparado por la NASA y sus socios sienta las bases para nuevas recogidas de rocas antiguas en regiones que amplíen el marco de observación de la magnetidad lunar.
En conjunto, el estudio de Oxford y colaboradores representa un avance importante para entender la historia magnética de la luna y su impacto en la protección contra la radiación y la habitabilidad de posibles entornos lunares.
Aunque la luna no posee un escudo magnético global comparable al de la Tierra, los rastros magnéticos en rocas selectas continúan ofreciendo pistas cruciales sobre su pasado dinámico y complejo, y ratifican la necesidad de nuevas misiones para completar el mapa de su magnetismo antiguo.