La variabilidad de las pruebas de SPF cuestiona la protección real de los protectores solares
Una investigación de Marketplace revela que el SPF indicado en envases de protector solar no siempre coincide con el desempeño real, con diferencias entre laboratorios y casos históricos de fraude.
Una investigación de Marketplace ha revelado que el #SPF anunciado en muchos envases de protector solar no siempre coincide con el desempeño real de la fórmula.
Cinco #laboratorios acreditados en #Canadá y Estados Unidos evaluaron una crema solar etiquetada SPF 50 y reportaron valores muy diferentes: 34, 50, 60, 44 y 15.
El ensayo se basa en una prueba de laboratorio que intenta replicar la exposición a la radiación ultravioleta sin quemar de forma permanente la piel de los voluntarios.
En este caso, se aplica dos miligramos de protector por cada centímetro cuadrado de piel y se evalúa el enrojecimiento tras la exposición. El procedimiento es realizado por laboratorios que exponen tres áreas de la espalda de voluntarios: una sin protector, una con un protector de control y una con la fórmula en prueba.
Alrededor de 24 horas después, un técnico mide el enrojecimiento y se calcula un valor de SPF promedio a partir de la observación de diez voluntarios, con un margen de error establecido.
Este método, si bien aún vigente en Canadá y EE. UU., depende de variables como la absorción de la piel, la presión aplicada y la interpretación de la irritación por parte del evaluador, lo que puede generar resultados muy variables entre laboratorios.
La investigación también señala que existen técnicas más nuevas que no requieren exponer a personas a la radiación, pero que aún no han sido aceptadas por las autoridades canadienses o estadounidenses.
Y las autoridades han reiterado la importancia de no depender exclusivamente del número SPF para evaluar la protección real
Health Canada no comentó los resultados de Marketplace, y las autoridades han reiterado la importancia de no depender exclusivamente del número SPF para evaluar la protección real.
En este contexto, los dermatólogos mantienen que el protector solar sigue siendo una herramienta útil, siempre que se utilice adecuadamente y como parte de una estrategia más amplia de protección solar: sombra, prendas adecuadas y horas de sol reducidas.
Ha habido fraudes históricos en la industria de pruebas de SPF. Entre 1987 y abril de 2017, el propietario de AMA Laboratories y otros empleados defraudaron a clientes por más de 46 millones de dólares estadounidenses, manipulando el número de voluntarios y falsificando resultados.
Aunque la cifra exacta en euros depende del tipo de cambio, equivaldría aproximadamente a unos 42,3 millones de euros en ese periodo. El propietario, Gabriel Letizia Jr., fue condenado a 60 meses de prisión en 2022 y la empresa cesó sus operaciones. Canadá indicó que algunas ventas en el país habían utilizado datos de AMA, no especificando marcas.
La historia también muestra la avanzada de reguladores como Australia, que ordenó pruebas suplementarias para los protectores probados por AMA; mientras Canadá ha mantenido un tono más cauteloso y no ha divulgado una lista de productos afectados.
Globalmente, el mensaje clave es claro: el valor numérico del SPF no lo decide todo. La protección real depende de la aplicación adecuada y de hábitos de uso constantes, que deben acompañar cualquier etiqueta de SPF.
En resumen, la lectura de la etiqueta SPF debe ir acompañada de una dosis de sentido común: el objetivo es reducir el daño por UV y la posibilidad de cáncer de piel, y la mejor estrategia es combinar el uso de protector con otras medidas preventivas, sin depender ciegamente de un número que puede variar de laboratorio a laboratorio.