Aprende a proteger tu patrimonio de los ataques más comunes de ciberseguridad.

La integración digital es fundamental en la sociedad actual, donde cada vez más inversores utilizan dispositivos móviles para acceder a sus cuentas financieras.

Esta tendencia ha facilitado la realización de inversiones rápidamente desde cualquier lugar con señal telefónica o Wi-Fi. Sin embargo, este acceso también conlleva ciertos riesgos. Los estafadores son conscientes de esta dependencia y aprovechan la tecnología para robar datos y recursos de los inversores. Uno de los métodos más comunes que utilizan es el 'smishing', que se refiere al envío de mensajes de texto no solicitados para intentar robar información personal.

El término 'smishing' se origina de la combinación de las palabras 'phishing' y 'SMS'. Aunque este tipo de estafa no es nuevo, ha evolucionado. Recientemente, los estafadores han comenzado a solicitar a sus víctimas que respondan a sus mensajes como una forma de eludir las protecciones que las empresas de telecomunicaciones han implementado, que normalmente desactivan los enlaces en mensajes de remitentes desconocidos.

Los ataques de smishing funcionan de la siguiente manera: los estafadores envían mensajes diseñados para manipular a los destinatarios a que realicen acciones inseguras, como hacer clic en un enlace o proporcionar información sensible.

Estos mensajes suelen instar a los destinatarios a actuar con rapidez para evitar una consecuencia adversa o para obtener un resultado deseado. La naturaleza de los mensajes de texto hace que sea más difícil detectar los enlaces maliciosos en comparación con los correos electrónicos.

El smishing ha ido en aumento y se ha convertido en una de las formas más prominentes de ataques cibernéticos, especialmente porque las personas tienden a hacer clic en enlaces de mensajes de texto con más frecuencia que en enlaces de correos electrónicos.

Además, los estafadores pueden ocultar su identidad usando números de teléfono falsos, a menudo mediante teléfonos desechables.

Las empresas tecnológicas han implementado soluciones para ayudar a proteger a los usuarios finales, pero los estafadores continúan evolucionando sus tácticas.

Por ejemplo, algunas protecciones recientes hacen que los enlaces de fuentes desconocidas sean 'no clicables' a menos que el destinatario realice ciertas acciones, como responder al mensaje.

En respuesta a esto, los estafadores podrían solicitar a las víctimas que realicen pasos específicos para activar el enlace fraudulento.

Si se hace clic en un enlace malicioso, las consecuencias pueden ser graves, incluyendo el robo de datos o la instalación de software dañino en el dispositivo.

Para reducir el riesgo de caer en smishing, considera estos pasos: activa la autenticación multifactor para tus cuentas, aborda con precaución las solicitudes de mensajes de texto de números desconocidos y verifica de manera independiente cualquier solicitud que recibas.

Además, evita enviar información confidencial a través de mensajes de texto, y nunca almacenes datos de cuentas en tu dispositivo móvil. Si sospechas que has sido víctima de un smishing, es crucial que informes a tu proveedor de servicios móviles, cambies las contraseñas de tus cuentas potencialmente comprometidas y contactes a las autoridades pertinentes.

Mantén un registro detallado de las acciones que hayas tomado y no dudes en informar sobre cualquier actividad sospechosa.

La prevención es la clave para proteger tu patrimonio frente a estos ataques cibernéticos que se vuelven cada vez más sofisticados.