Walz decide movilizar la Guardia Nacional en Minneapolis tras presunta muerte durante redadas de inmigración
Una nueva decisión del gobernador de Minnesota eleva la tensión en Minneapolis, al ordenar la movilización de la Guardia Nacional después de la presunta muerte de un ciudadano durante las recientes redadas de inmigración.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció este sábado que dio la orden de movilizar a la #Guardia Nacional estatal tras la presunta muerte de un ciudadano de #Minneapolis a manos de agentes federales de #inmigración durante unas redadas a gran escala ordenadas por la administración de Donald Trump.
Walz afirmó: 'Sí, los estamos movilizando', al responder a preguntas sobre la posibilidad de un despliegue de tropas en una ciudad que alberga a una de las comunidades migrantes más grandes del estado.
La decisión llega en medio de una escalada de tensión entre una parte de la población y los miles de agentes desplegados en la urbe, un operativo que ha generado preocupación entre residentes y comerciantes.
La noticia se enmarca en un clima de incertidumbre y desconfianza, ya que, según informaciones no verificados, la percibida violencia durante las operaciones podría haber causado pérdidas humanas en un contexto de patrullas intensificadas.
En ese marco, las autoridades locales han visto la necesidad de garantizar un marco de seguridad que no se vea desbordado por las acciones de las agencias federales.
El general de División de la Guardia Nacional de Minnesota, Shawn Manke, explicó en la misma rueda de prensa que las tropas llevan preparadas durante más de una semana para movilizarse y que las fuerzas policiales del condado de Hennepin han solicitado apoyo.
La primera acción será garantizar la seguridad del edificio Whipple, un inmueble del Gobierno federal que acoge a agentes de inmigración enviados a la ciudad.
Manke no quiso aportar datos de efectivos concretos pero aseguró que el número de soldados disponibles es adecuado para esta solicitud y que se están movilizando más hombres.
Walz y otras autoridades locales han pedido al gobierno de Donald Trump que ponga fin a las operaciones en la ciudad, después de que este suceso fuera el segundo de este tipo en poco más de dos semanas.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mataron a tiros a una mujer de 37 años
El pasado 7 de enero, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mataron a tiros a una mujer de 37 años, Renee Good, en su auto durante un operativo, supuestamente.
Este hecho fue recibido con críticas de organizaciones de derechos civiles y colectivos comunitarios, que señalan la necesidad de revisión de tácticas y de rendición de cuentas.
A nivel histórico, las operaciones de inmigración llevadas a cabo en años recientes han generado tensiones en ciudades con grandes comunidades migrantes.
En Minneapolis y, en general, en Minnesota, ha habido debates sobre la separación entre competencias estatales y federales y sobre el alcance de las actuaciones de seguridad pública ante las redadas nacionales.
Los analistas señalan que movimientos como este despliegue de la Guardia Nacional podrían marcar un precedente en la relación entre gobiernos estatales y federales, con posibles efectos en la confianza de la población local y en la dinámica de las comunidades immigrantantes.
En un panorama más amplio, expertos y observadores advierten que la gestión de crisis y de seguridad en ciudades urbanas debe equilibrar la necesidad de proteger a la ciudadanía con el respeto a los derechos fundamentales de los migrantes y residentes.
La situación en Minneapolis está siendo seguida de cerca por otros condados del estado y por capitales de la región, donde los gobernantes locales han pedido claridad, transparencia y canales de diálogo con la administración federal.
Este episodio se sitúa en un marco de tensiones que ha caracterizado la política migratoria de la última década, y que puede influir en el tono de las discusiones sobre seguridad, derechos civiles y cooperación entre niveles de gobierno en Estados Unidos.
Las autoridades esperan que los próximos días aporten respuestas más definitivas sobre el alcance del despliegue y sobre las medidas de protección que acompañarán cualquier operación futura, mientras la comunidad aguarda información confiable y verificada sobre lo sucedido.