El zar de la frontera pone fin a la operación migratoria en Minnesota y reabre el debate sobre la política migratoria
Tom Homan anuncia el cierre del despliegue de agentes en Minnesota tras la operación Metro Surge, con datos disputados y un giro en la narrativa de la política migratoria de la era Trump.
El 'zar' de la frontera de la Administración Trump, Tom Homan, anunció este jueves el fin del despliegue masivo de agentes migratorios en Minnesota.
'Se lo he propuesto y el presidente Trump ha aceptado, que esta operación llegue a su fin', explicó Homan en una rueda de prensa en Minneapolis. Supuestamente, la retirada se enmarca en una revisión de tácticas y prioridades de #inmigración que, según la Casa Blanca, busca mejorar la coordinación con autoridades estatales y locales.
Según Homan, la campaña ha mostrado resultados que la administración consideraba satisfactorios; presuntamente, #Minnesota ya no sería un estado santuario para delincuentes.
Desde que el impulso de la presencia migratoria fue ordenado, se reportaron episodios que intensificaron el debate sobre derechos civiles y seguridad pública.
Supuestamente, dos estadounidenses murieron a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) durante las redadas y las operaciones asociadas a Metro Surge.
El anuncio llega en un marco de cambios en la cúpula de las fuerzas de seguridad en la frontera. Dos semanas antes de este evento, el presidente retiró a Gregory Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza, y en su lugar designó a Homan.
A principios de febrero, el propio Homan ya había informado de la retirada de 700 agentes en la región.
Como suele ocurrir en estos procesos, las autoridades oficiales insisten en que la decisión busca optimizar recursos y mejorar la coordinación con autoridades locales.
Sin embargo, el cierre de una operación de este calibre en un estado con significativas preocupaciones sobre migración ha reavivado el debate sobre el alcance y la legitimidad de las operaciones federales en territorio local.
Históricamente, la administración Trump llevó a cabo una estrategia de refuerzo de la vigilancia migratoria en varios estados con el argumento de frenar el flujo y desmantelar redes; críticos señalan costos insanables para comunidades y derechos civiles.
Este episodio en Minnesota podría convertirse en un precedente para futuras estrategias migratorias a nivel nacional
Este episodio en Minnesota podría convertirse en un precedente para futuras estrategias migratorias a nivel nacional.
A partir de ahora, expertos y autoridades locales evaluarán el impacto de la retirada de los agentes y la transferencia de mando a la oficina local, un proceso que, según analistas, podría influir en la coordinación entre distintos niveles de gobierno y en la percepción pública sobre la seguridad y la humanidad de las políticas migratorias.