Tras casi tres décadas de producción nacional, las emblemáticas Partner y Berlingo se renuevan por completo. Ahora vienen de España, con más espacio, tecnología y el mismo precio. Te contamos todos los detalles.
Si hay dos vehículos que han sido parte del paisaje argentino desde finales de los 90, esos son la #Peugeot Partner y la Citroën Berlingo. Durante casi 30 años, estos #furgones se fabricaron en la planta de El Palomar, provincia de Buenos Aires, y se convirtieron en la herramienta de trabajo de miles de repartidores, técnicos, comerciantes y emprendedores.
Pero todo tiene un ciclo, y este dúo dinámico acaba de dar un salto enorme: ahora llegan importados directamente desde España, con un diseño renovado, mucha más tecnología y, lo mejor de todo, manteniendo el precio de los modelos anteriores.
Para entender la magnitud del cambio, hay que mirar un poco hacia atrás. En Argentina, el segmento de los #utilitarios livianos siempre fue cosa de pocos. Durante años, la Kangoo de Renault dominó las ventas, seguida de cerca por la Fiorino de Fiat y el tándem Partner-Berlingo. Mientras los autos particulares y las camionetas SUV se renuevan cada pocos años, estos furgones de trabajo evolucionan a paso de tortuga. ¿La razón? Simple: los que los usan valoran más la confiabilidad, la durabilidad y el bajo costo de mantenimiento que un diseño moderno o una pantalla táctil.
Por eso, cuando por fin aparece un cambio generacional, el salto suele ser gigantesco. Y vaya que lo es.
La nueva Partner y la Berlingo han crecido por todos lados. Miden 4,75 metros de largo (62 centímetros más que antes), tienen una distancia entre ejes de casi 3 metros y su capacidad de carga alcanza los 3,9 metros cúbicos.
Pueden transportar hasta 865 kilos, 65 más que el modelo anterior. Pero no solo es cuestión de tamaño: la calidad de los materiales y el acabado ahora están a la altura de un vehículo europeo. El tablero es digital, la pantalla multimedia es táctil de 10 pulgadas, tiene cámara de marcha atrás, sensores de estacionamiento, dirección eléctrica y hasta un freno de mano eléctrico.
Una locura para un furgón.
Una de las novedades más curiosas es que ahora pueden llevar tres personas en la cabina, gracias a una tercera plaza delantera. Ideal para equipos de trabajo que se mueven juntos. Eso sí, el que se siente en el medio tendrá que ingeniárselas con los pies, porque la palanca de cambios invade un poco el espacio. Pero si no se usa, el respaldo se puede rebatir y convertir la zona en una mesa práctica. Todo un detalle.
El histórico auto de carreras Pronello Huayra Ford es objeto de estudio en Inglaterra
El Pronello Huayra Ford, un emblemático auto de carreras de los años 60, es investigado en Inglaterra por su innovador diseño aerodinámico. El modelo argentino, patrocinado por reconocidos expertos en Fórmula 1, fue sometido a pruebas en un túnel de viento en Catesby y será exhibido en el Festival de la Velocidad de Goodwood.Bajo el capó, se mantiene el motor que tantos elogios ha cosechado: el 1.6 turbodiésel HDi de 92 caballos, siempre acompañado de una caja manual de cinco marchas. Es el mismo bloque que ya conocíamos, pero ahora con una puesta a punto más refinada. En ciudad, se comporta como un pez en el agua, no se siente pesado pese a los 240 kilos extra que ha ganado respecto al anterior. Y claro, con carga tampoco se queja, porque está pensado para trabajar, no para correr.
¿Y el consumo? En una prueba urbana de 150 kilómetros, el promedio fue de 5,9 litros cada 100 kilómetros. Nada mal para un vehículo de este tamaño. Además, cuenta con ayudas a la conducción como monitoreo de presión de neumáticos y un sistema que te avisa cuándo es hora de parar a tomar un café.
Pequeños lujos que se agradecen en largas jornadas.
Lo más sorprendente de todo es que, a pesar de ser importados desde Europa, los nuevos Partner y Berlingo llegan con el mismo precio que sus antecesores: 41 millones de pesos argentinos.
Una estrategia inteligente de #Stellantis para no perder el terreno ganado en el segmento
Esto es posible gracias al acuerdo arancelario con la Unión Europea, que evita que los impuestos disparen el costo final. Una estrategia inteligente de Stellantis para no perder el terreno ganado en el segmento.
En definitiva, estos dos utilitarios han dado un golpe sobre la mesa. Si antes eran compañeros fieles y algo rústicos, ahora se han convertido en socios modernos, más capaces y cómodos, manteniendo esa esencia de vehículo de trabajo que los hizo famosos.
Una evolución que, sin duda, marca un antes y un después en la historia de estos furgones que tanto han dado que hablar en Argentina.
