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Vuelven las ferias y romerías con ganado en Euskadi: se flexibilizan las medidas contra la Dermatosis Nodular Contagiosa

Vuelven las ferias y romerías con ganado en Euskadi: se flexibilizan las medidas contra la Dermatosis Nodular Contagiosa

El Gobierno Vasco y las diputaciones acuerdan eliminar las restricciones a eventos con bovinos tras la favorable evolución epidemiológica, aunque se mantienen las medidas de bioseguridad obligatorias.

Parece que por fin llegan las buenas noticias para el sector ganadero vasco. Después de varios meses con restricciones duras, el Gobierno Vasco y las diputaciones forales de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa han decidido dar un respiro.

Han acordado flexibilizar las medidas contra la #Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC), una enfermedad viral que afecta al ganado bovino y que se transmite principalmente por picaduras de mosquitos y otros insectos.

La nueva orden, que deja sin efecto la que estaba en vigor desde el 30 de enero, elimina las restricciones que impedían celebrar ferias, concursos, certámenes, herri kirolak, romerías, mercados y otros eventos temporales con presencia de vacas.

Es decir, que a partir de ahora, las tradicionales ferias de ganado y las #romerías donde se juntan los animales pueden volver a celebrarse, siempre respetando las condiciones que marquen las autoridades sanitarias.

Para entender la importancia de esta decisión, hay que recordar lo que ha supuesto la DNC. Esta enfermedad, también conocida como 'enfermedad de la piel nodular', provoca fiebre, nódulos en la piel, pérdida de peso y bajada en la producción de leche.

Aunque no afecta a los humanos, sí que es un problema serio para los ganaderos porque puede debilitar a los animales y generar pérdidas económicas. Durante los últimos meses, #Euskadi estuvo en alerta, con zonas de vacunación obligatoria y movimientos restringidos. Pero la situación ha mejorado. De hecho, desde el último foco detectado en España en marzo, no se ha confirmado ningún caso nuevo. También en Europa la cosa está más tranquila: salvo algunos brotes en Cerdeña, no ha habido más. Eso ha permitido que la mayoría de los territorios afectados hayan ido recuperando sus ferias y eventos, y Euskadi no iba a ser menos.

Pero ojo, que no todo vale. La nueva orden mantiene las principales medidas de bioseguridad para evitar que la enfermedad vuelva a aparecer. Por ejemplo, sigue siendo obligatorio limpiar y desinfectar los vehículos que transportan animales, y también desinsectar tanto los camiones como las propias vacas, excepto si van directamente al matadero.

Los animales que lleguen a Euskadi desde fuera de la comunidad autónoma deberán pasar una vigilancia veterinaria de 28 días

Todo esto hay que acreditarlo con documentos. Además, los animales que lleguen a Euskadi desde fuera de la comunidad autónoma deberán pasar una vigilancia veterinaria de 28 días, y la explotación que los reciba tendrá que permanecer inmovilizada de manera cautelar durante el tiempo que determine el servicio de sanidad animal correspondiente.

Hay que decir que esta flexibilización no ha sido una decisión improvisada. Detrás hay un trabajo coordinado entre el Gobierno Vasco y las diputaciones, que han ido siguiendo la evolución de la enfermedad paso a paso. También ha influido que Gipuzkoa, que estaba en la Zona de Vacunación I, ya ha alcanzado la cobertura mínima de vacunación, lo que ha permitido adaptar los requisitos para los movimientos de animales.

En definitiva, se ha buscado un equilibrio entre proteger la cabaña ganadera y permitir que el sector recupere su actividad normal.

La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha señalado que la evolución sanitaria permite recuperar parte de la actividad, manteniendo las prevenciones necesarias.

Y es que, aunque se relajan las medidas, no se bajan la guardia. Los servicios de sanidad animal de las diputaciones seguirán vigilando, controlando y adaptando las medidas según sea necesario.

Así que, resumiendo: los ganaderos vascos pueden volver a respirar tranquilos, al menos en lo que a eventos y ferias se refiere. Las tradiciones vuelven, pero con responsabilidad. Habrá que seguir cumpliendo con las normas de bioseguridad, pero sin duda es un paso adelante para la vuelta a la normalidad del campo vasco. Quién sabe, quizá en las próximas romerías volvamos a ver esas estampas de vacas engalanadas que tanto nos gustan. Eso sí, con insecticida a mano.

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