¡Alerta! Los estadounidenses, al límite: así están sobreviviendo a la inflación desbocada
La inflación está asfixiando a las familias en Estados Unidos. Muchos tienen que tirar de ahorros, hipotecar su jubilación o incluso hacer pan casero para ahorrar. Te contamos cómo están capeando el temporal y qué lecciones podemos sacar para España.
En Estados Unidos,
La #inflación no da tregua. Cada vez que vamos a la compra, los precios están por las nubes. Y no es solo en España: en Estados Unidos, la cosa está igual de mal o peor. Te cuento cómo están apañándose los americanos para llegar a fin de mes.
Esther Malkin está tirando de sus #ahorros para pagar el alquiler. Mike DeDivitis ha tenido que meter mano a su plan de pensiones para arreglar la furgoneta. Y Kerigan Rosado se ha puesto a hacer pan en casa para ahorrar unos euros en el supermercado. Son tres ejemplos de cómo la gente corriente está luchando contra la subida de precios más bestia de los últimos cuarenta años.
Porque esto no es nuevo. En los años 70, #Estados Unidos ya vivió una inflación brutal que acabó con el poder adquisitivo de las familias. Pero entonces, los salarios subían al mismo ritmo. Ahora, los sueldos no dan ni para empezar. Según una encuesta reciente, los trabajadores creen que necesitan más de un millón de dólares para jubilarse tranquilos, pero la mayoría ni se acerca a esa cifra.
Y con la inflación, ese objetivo se aleja cada día más.
Lo peor es que muchos están recurriendo a sus ahorros para la #jubilación antes de tiempo. Los expertos lo desaconsejan totalmente, pero la necesidad aprieta. Si tienes que elegir entre pagar el alquiler o mantener el dinero para cuando seas viejo, no hay mucho que pensar.
Y mientras tanto, el Gobierno de Biden sigue gastando como si no hubiera un mañana. Las ayudas y los estímulos han hecho que la demanda se dispare, pero la oferta no da abasto. Resultado: los precios suben y suben. Y el que paga el pato es el ciudadano de a pie.
En Estados Unidos
En España también lo notamos. La gasolina, la luz, la comida... todo está más caro. Pero al menos aquí tenemos alguna protección social. En Estados Unidos, la red es mucho más débil. Si te quedas sin trabajo, te puedes quedar sin casa en un santiamén.
Así que ya ves, la inflación es un problema global, pero cada uno lo sufre a su manera. Los estadounidenses están apretándose el cinturón, y algunos incluso están cambiando sus hábitos: cocinan más en casa, usan menos el coche, buscan gangas.
¿Te suena? Seguro que tú también estás haciendo alguna de estas cosas.
Lo importante es no perder la cabeza. Si tienes deudas, prioriza las que tienen intereses más altos. Si puedes ahorrar algo, aunque sea poco, hazlo. Y sobre todo, mantente informado. Porque la #economía no entiende de colores políticos, y al final, todos tenemos que hacer malabares para llegar a fin de mes.
¿Y tú? ¿Cómo estás viviendo la subida de precios? Cuéntanos en los comentarios.