La mayoría de contribuyentes estatales deben declarar en 2025: cambios fiscales que podrían dejarte más dinero
Resumen de qué estados eximen de impuestos sobre la renta, qué otros recortaron tasas en 2025 y cómo podrían afectar la obligación de presentar impuestos estatales.
En 2025, el mapa fiscal de Estados Unidos muestra cambios relevantes para millones de contribuyentes. Aunque algunos estados no exigen presentar una declaración de #impuestos sobre la renta personal, la gran mayoría sí debe hacerlo si obtiene ingresos dentro de su jurisdicción.
A modo de referencia, nueve estados no imponen ese gravamen a nivel personal: Alaska, Florida, Nevada, New Hampshire, Dakota del Sur, Tennessee, Texas, Washington y Wyoming.
En esas entidades, la obligación estatal es nula o significativamente menor, pero la normativa puede variar según condiciones de residencia y trabajo en otros estados.
Los analistas señalan que estas diferencias entre estados definen, en la práctica, si un contribuyente debe presentar una declaración estatal y si tiene derecho a créditos por impuestos pagados en otros lugares.
Además, nueve estados anunciaron recortes en sus tasas de impuesto sobre la renta para 2025. Indiana redujo su tipo a 3% para 2025, desde 3,05% en 2024, con una proyección de 2,95% para 2026. Iowa adoptó una tasa plana de 3,8%. Louisiana fijó un tipo único de 3% para los ingresos sujetos a ese gravamen. Mississippi recortó su tasa plana a 4,4% para ingresos superiores a 10.000 dólares, y se espera que baje a 4,0% en 2026. Missouri redujo su tope marginal a 4,7% desde 4,8%. Nebraska redujo la tasa marginal a 5,2% desde 5,84%. Nuevo México añadió franjas y llevó la tasa más baja a 1,5% desde 1,7%. Carolina del Norte redujo su tipo plano a 4,25% desde 4,5%, y se anticipa que alcance 3,99% en 2026. Virginia Occidental adoptó una estructura con tramos que van de 2,22% a un tope de 4,82% para 2024. Estas medidas podrían, presuntamente, generar ahorros para muchos contribuyentes a medida que se consolidan en las declaraciones de 2025 y 2026.
Por otra parte, varios estados no han conformado completamente sus normativas fiscales con las leyes federales recientes. En California, por ejemplo, no se reconocen algunas cuentas de Trump como cuentas de retiro diferidas, lo que implica gravamen anual de las ganancias y tratamiento distinto de las contribuciones del empleador.
En Colorado, se negó la exención de horas extra, y se añadirá una línea para “reintegrar” #deducciones federales por horas extra. Nueva York continuará gravando propinas y horas extra mediante códigos nuevos en su formulario IT-225, para efectos de “add-back” de ingresos exentos.
Illinois podría requerir ajustes en el Schedule M para incluir ingresos exentos por propinas y horas extra. Maine descartó la deducción sénior adicional y la deducción por intereses de préstamos para coches. En Washington, DC, el consejo municipal evaluó una medida para desvincular partes del código fiscal de cambios federales relevantes; la aprobación podría demorar varios meses.
Si el Senado ratifica la medida, DC podría suspender temporalmente la temporada de presentación para actualizar formularios y guías.
En cuanto a qué personas deben presentar la declaración estatal, la regla general es similar a la federal: si un estado tiene impuesto sobre la renta, hay dos escenarios para presentar declaración.
Eres residente del estado o, aunque no lo seas, obtienes ingresos dentro de ese estado (por ejemplo, ingresos por alquiler de una segunda vivienda o un profesional que trabaja en varios estados).
Cada estado exige declarar y pagar impuestos sobre los ingresos obtenidos allí. Además, normalmente el estado de origen ofrece un crédito por los impuestos pagados en otros estados sobre la misma base imponible.
Los estados cuentan con mecanismos de revisión de impuestos similares a los de la IRS
Para quienes trabajan con botines de datos y finanzas, también existen consideraciones de auditoría. Los estados cuentan con mecanismos de revisión de impuestos similares a los de la IRS, y las señales de alerta incluyen datos mal reportados, errores de cálculo, formularios incompletos o deducciones excesivas.
Una auditoría estatal puede tener un proceso parecido al de una auditoría federal, con notificaciones por correo y solicitudes de información adicional.
Históricamente, estos movimientos no ocurren de la nada: desde las décadas previas, varios estados ajustan tasas para atraer inversiones, estimular la creación de empleos y acomodar cambios demográficos.
El impulso por competir con jurisdicciones vecinas ha generado recortes, estructuras de tramos y nuevos umbrales a lo largo de los años 80, 90 y 2000, y la tendencia parece continuar en la década de 2020.
Si te corresponde presentar impuestos estatales, la recomendación práctica es consultar con un profesional certificado que conozca la jurisdicción en la que trabajas.
Las diferencias entre estados pueden parecer mínimas, pero pueden traducirse en ahorros significativos o, en el peor de los casos, en costos imprevistos si no se aplican las reglas correctas.
También es aconsejable revisar cada año si hay cambios en las tasas, franjas y normas de conformidad con el gobierno federal, ya que una actualización puede modificar el resultado de tu declaración.
Supuestamente, mantenerse informado y planificar con anticipación puede marcar la diferencia entre pagar menos hoy y evitar sorpresas en la temporada de impuestos.
Notas finales: la información aquí sintetiza cambios anunciados para 2025 y proyecciones para 2026. Dado que las leyes fiscales pueden cambiar y que las interpretaciones pueden variar, es fundamental verificar con fuentes oficiales estatales y buscar asesoría profesional para casos particulares.
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