Sebastián Báez, eliminado por Luciano Darderi en Melbourne; cierra su arranque en el Open de Australia 2026
El bonaerense cayó ante Luciano Darderi en la primera ronda del Abierto de Australia 2026, cerrando un inicio de temporada con altas expectativas tras sus buenos resultados en Auckland y la United Cup. El partido mostró altibajos y deja a la legión argentina con expectativas para las próximas pruebas en el circuito.
Melbourne, Australia – Sebastián Báez, ubicado en la 36ª posición de la clasificación, arribó al Abierto de Australia 2026 con el impulso de una buena gira previa y la certeza de haber mostrado un nivel alto en la United Cup.
El bonaerense venía de hacer una buena campaña en Auckland, donde disputó la final del ATP 250 y dejó marca de progreso, y de varias victorias que alimentaban la esperanza de avanzar en el primer Grand Slam del año.
Pero este miércoles, en la primera ronda, quedó eliminado ante Luciano Darderi, un joven italiano de 23 años que nació en Villa Gesell pero que compite para Italia, en un encuentro de cuatro sets que dejó el marcador 6-3, 1-6, 6-4 y 6-3 a favor del rival.
Darderi, celebrado por su juventud y su capacidad de trabajo, controló el ritmo de los intercambios cuando necesitó decisiones cerradas y mostró la versatilidad que lo está perfilando como una de las promesas del circuito.
Báez, por su parte, arrancó el duelo con la claridad de buscar afirmarse en el desarrollo del encuentro, pero el italiano logró equilibrar la balanza tras ceder el primer set y obligó a Báez a mantener un rendimiento alto durante las dos siguientes mangas, cosa que el argentino no logró sostener de manera continua.
En el primer parcial, Darderi impuso su ritmo; en el segundo, Báez mostró su mejor versión para empatar, pero el cierre terminó desnivelando el duelo a favor del europeo.
El choque dejó a la legión argentina con la necesidad de buscar respuestas rápidas para no perder terreno en un cuadro que suele exigir consistencia de inicio de año.
Con este resultado, Báez cierra una etapa en la que había mostrado confianza y un calendario activo. Tras sus victorias ante Taylor Fritz y Stan Wawrinka en la United Cup, y tras la conquista de la final en Auckland frente a Ben Shelton (y la caída frente a Jakub Mensik en el encuentro decisivo), el bonaerense parecía encaminado a seguir sumando en Melbourne.
En el balance de la temporada, Báez había exhibido una racha de triunfo que, a la hora de la verdad, no alcanzó para sostener la presión de una fase de Grand Slam que siempre exige dosis extra de precisión y resistencia física.
En este contexto, la derrota ante Darderi devuelve la atención a la gestión de ritmo y a la necesidad de ajustar detalles para evitar que el desgaste de la gira inicial aparezca en momentos decisivos.
Más allá del resultado individual, el día en Melbourne dejó a la Argentina con una agenda doble: Báez podría volver a la cancha en el cuadro de dobles, proyectado junto a Francisco Comesaña, frente a Horacio Zeballos y Marcel Granollers, uno de los dúos más consolidados y forma habitual de la competencia.
La pareja celeste y blanca tenía un reto complejo, no exento de esperanza, frente a un adversario que ya demostró herramientas para complicar a rivales con mayor trayectoria.
Paralelamente, otros valores argentinos como Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry siguieron en juego, consolidando la presencia de la región en una edición que, a pesar de los contratiempos, mantiene el entusiasmo de ver crecer a las nuevas generaciones.
El Open de Australia ha sido un escenario clave para el #tenis argentino
En el plano histórico, el Open de Australia ha sido un escenario clave para el tenis argentino, con momentos de gloria y otros de aprendizaje que han marcado la continuidad de la presencia nacional en las primeras semanas del año.
La historia de Báez en Melbourne forma parte de ese relato de crecimiento: siempre importar iniciar el año con una base de rendimiento sólido para encarar los torneos siguientes, ya sea en singles o en dobles.
Cabe mencionar que la cobertura de esta crónica no reportó importes monetarios, por lo que no se incluyeron conversiones a euros en el texto original.
Con todo, la derrota de Báez obliga a reforzar la planificación de cara a los próximos compromisos en el calendario y a buscar en la experiencia acumulada la clave para responder en las torneos que quedan por delante.
En resumen, el camino continúa: la primera gran prueba del año dejó una salida con sabor amargo, pero también una oportunidad para corregir rumbos y regresar con mayor fortaleza en las próximas citas del circuito.