Un temblor de 4.7 grados en la escala de Richter se sintió en varias comunidades de la Columbia Británica, aunque no se reportaron daños significativos.

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Un temblor de magnitud 4.7 se sintió en la costa de la Columbia Británica (B.C.) el pasado viernes, conmocionando a los residentes de diversas localidades, aunque no se registraron daños significativos. Este evento sísmico tuvo lugar cerca de la comunidad costera de Sechelt justo antes de la 1:30 p.m., hora del Pacífico, según reportes de Earthquakes Canada.

A pesar de que el temblor fue percibido desde la Isla de Vancouver hasta la región del Valle Fraser, las autoridades informaron que no se presentaron lesiones ni problemas estructurales severos; algunas personas reportaron daños menores como grietas en las paredes de yeso o tuberías reventadas.

Muchos residentes comentaron que había sido uno de los temblores más notables que habían sentido en mucho tiempo. Por ejemplo, Jackie Graham, quien vive cerca del río Puntledge en Courtenay, describió su experiencia diciendo: "Escuché un fuerte estruendo y sentí cómo la casa temblaba.

Pensé que un árbol había caído sobre el techo".

Inicialmente, Earthquakes Canada había clasificado el evento con una magnitud de 5.4, pero posteriormente corrigió la cifra a 4.7, lo que sitúa este temblor en la categoría de menor intensidad. En respuesta al temblor, tanto adultos en oficinas como niños en escuelas practicaron lo que habían aprendido en simulacros de evacuación, buscando refugio debajo de sus escritorios, mientras otros se apresuraban a sacar a sus mascotas y pertenencias personales antes de salir al exterior.

El gerente de una tienda IGA en Sechelt comentó que tanto el personal como los clientes se apresuraron a evacuar el establecimiento, describiendo la situación como similar a cuando un vehículo choca dentro de un centro comercial.

Compartió que la duración del sismo fue de aproximadamente 10 a 20 segundos, lo que llevó a muchos a buscar un lugar seguro.

Por su parte, B.C. Ferries realizó una evaluación temporal en su terminal de Horseshoe Bay en West Vancouver, una ruta crucial entre la costa y la Isla de Vancouver, asegurando así la seguridad de pasajeros y trabajadores.

También, activaron el sistema de alerta temprana, que permite a las personas recibir un aviso breve antes de que ocurran temblores fuertes en su área.

El Servicio Geológico de EE. UU. (USGS) estimó el terremoto en 4.8 de magnitud, lo que ha causado algunas diferencias con los registros canadienses. Posteriormente, se registró una réplica de magnitud 1.9 a las 2:40 p.m.

Los expertos señalan que terremotos de menor magnitud son relativamente comunes en la región, y recuerdan a los ciudadanos la importancia de estar preparados para un sismo significativo.

Sheri Molnar, profesora asociada en la Universidad de Western en Ontario, subraya que, aunque eventos grandes como los que se recordaron el 28 de febrero de 2001 pueden ser raros, siempre es prudente tener un kit de emergencia y un plan familiar al abordarse la posibilidad de un terremoto.

Las autoridades locales enfatizan que, aunque no se presentó alarma de tsunami, el sismo debe servir como una llamada de atención sobre la preparación ante desastres.

De hecho, los habitantes se ven animados a reportar sus experiencias a Earthquakes Canada con el fin de contribuir a una mejor comprensión de la actividad sísmica en la región.