Estafas de servicios públicos se disparan durante tormentas extremas y cómo evitar caer

Reconstrucción periodística sobre cómo el clima extremo facilita las estafas de proveedores de servicios básicos y las pautas para evitar caer en ellas.

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Crooks suelen presentarse como representantes de la compañía de servicios y advierten que, si no se paga de inmediato, el suministro será cortado en cuestión de horas.

Este fenómeno no es aislado: tras tormentas intensas o temperaturas extremas, las alertas de seguridad se vuelven más comunes en distintos países, con víctimas que reportan pagos apresurados y pérdida de datos personales.

El informe de un medio regional señala que los llamados y mensajes que dicen representar a la empresa de servicios atacan a los usuarios en momentos de vulnerabilidad.

Por su parte, una encuesta global de más de 10,000 adultos indica que los estadounidenses reciben mensajes de estafa casi el doble que personas en otros países.

Tácticas típicas:

- Llamadas que suenan oficiales, mensajes de texto o correos electrónicos que exigen una respuesta rápida, afirmando que el problema no se resolverá si no se paga ya.

- Amenazas de corte inmediato de suministro, o de cargos extras si no se coopera de forma instantánea.

- Afirman poseer herramientas para restablecer el servicio en minutos, si se entrega información o se realiza un pago de forma urgente.

- Uso de identidades que suenan legítimas de la empresa, a menudo con números de teléfono que parecen verídicos o con indicaciones para verificar datos personales.

Los estafadores suelen indicar que ofrecen una solución rápida si se paga con tarjetas de prepago, transferencias de dinero o criptomonedas, o que deben comprobar datos para reiniciar el servicio.

También pueden pedir que se comparta información como números de cuenta, códigos de factura o direcciones de correo asociadas a la cuenta.

Señales de alerta:

- Sentir presión para tomar una decisión en minutos o ante la promesa de cortar el servicio de inmediato.

- Solicitudes para verificación de datos por canales no oficiales o para realizar pagos inusuales fuera de los métodos habituales de la empresa.

- Ofertas de descuentos o soluciones “especiales” si se firma un acuerdo en ese mismo momento.

- Dificultad para contactar a la empresa por los canales oficiales o para obtener un recibo escrito de la supuesta reclamación.

Qué hacer si recibes este tipo de mensajes:

- No compartas información sensible ni hagas pagos a través de tarjetas de regalo, criptomonedas o transferencias de dinero solicitadas por una llamada no verificada.

- Verifica contactando a la compañía usando números y direcciones que figuran en tu factura o en el sitio web oficial, no los que te proporcionan en el mensaje o la llamada.

- No hagas clic en enlaces desconocidos ni descargues archivos de correos o mensajes que parezcan sospechosos.

- Si dudas, habla con alguien de confianza y pregunta a la empresa directamente mediante un canal verificado.

- En caso de emergencia, llama a tu número de contacto de servicio local o a la autoridad correspondiente.

Con un enfoque preventivo, la gente puede reducir el riesgo de caer en estas trampas. Las autoridades cercanas recomiendan adoptar hábitos simples: conservar facturas, verificar identificaciones de personal en casa y mantener una lista de contactos oficiales de la empresa para confirmar cualquier reclamo.

La clave es la verificación: la realidad de un aviso legítimo debe poder confirmarse a través de vías formales, no por un mensaje impulsivo.

Historia y contexto:

Estas #estafas se intensifican después de eventos climáticos severos

- Supuestamente, estas estafas se intensifican después de eventos climáticos severos, cuando las familias están especialmente vulnerables y dependen de servicios básicos para su seguridad.

- A nivel histórico, los desastres naturales han sido un caldo de cultivo para las tácticas de presión y engaño, lo que ha llevado a campañas de concienciación y a mayores esfuerzos de educación del público por parte de las agencias de protección al consumidor.

Conclusión: ante cualquier sospecha, es razonable desconfiar de demandas urgentes de pago o de información sensible que lleguen por teléfono, mensaje o correo.