La Junta de Castilla y León y ASCLEA se reúnen para coordinar la respuesta ante el brote de Newcastle en Aldea de San Miguel, Valladolid, planteando opciones como vacunas, mayor vigilancia y protección de la rentabilidad del sector avícola.
En una jornada de trabajo celebrada el 19 de junio de 2026, la Junta de #Castilla y León y la Asociación Castellano Leonesa de Empresas de Avicultura, ASCLEA, continuaron la coordinación iniciada tras la declaración del brote de #Newcastle el 15 de junio en una explotación avícola de Aldea de San Miguel, Valladolid.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, informó sobre la evolución epidemiológica en las granjas de la región y escuchó las propuestas que el sector presentó para enfrentar el problema y evitar que los focos se extiendan.
Este tipo de situaciones, cuando golpean a las granjas, obligan a todas las partes a ponerse en modo operativo y a buscar soluciones rápidas y razonables que permitan trabajar sin perder seguridad ni rentabilidad.
Entre las ideas discutidas durante la reunión destacaron varias vías de actuación que podrían aplicarse de forma coordinada. Una de las más relevantes es la posibilidad de importar una vacuna procedente de Estados Unidos que ofrezca protección frente al genotipo detectado en la Comunidad Valenciana.
Aunque cada región tiene su propia realidad, la experiencia sugiere que disponer de una vacuna eficaz frente al mismo linaje viral ayuda a proteger a las explotaciones de Castilla y León y a reducir la probabilidad de nuevos brotes.
Esta medida, además, podría facilitar la interlocución con los países importadores de huevos y productos avícolas, evitando tensiones en el comercio y manteniendo la estabilidad de suministro para los consumidores.
Otra línea de acción pasa por reforzar la vigilancia activa y pasiva en las explotaciones avícolas de Castilla y León, trabajando en estrecha coordinación con los servicios veterinarios oficiales de la Consejería.
Se planteó la realización de analíticas en los laboratorios de la Junta para detectar posibles focos a tiempo y, así, cortar cualquier transmisión antes de que se convierta en un problema mayor.
El objetivo es claro: anticiparse a la enfermedad y proteger tanto a las granjas como a los puestos de trabajo que dependen del sector avícola.
El consejero dejó claro que está dispuesto a trasladar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación todas aquellas materias que sean de competencia estatal y que afecten al sector.
También mostró su apoyo a iniciativas que ayuden a defender la rentabilidad de las granjas de Castilla y León frente a las fluctuaciones propias de una industria tan sensible a las incidencias sanitarias
También mostró su apoyo a iniciativas que ayuden a defender la rentabilidad de las granjas de Castilla y León frente a las fluctuaciones propias de una industria tan sensible a las incidencias sanitarias.
En este sentido, ambas partes acordaron mantener reuniones semanales de seguimiento para evaluar la evolución epidemiológica y para facilitar el funcionamiento diario de las granjas, sin que la necesidad de vigilancia o de medidas sanitarias gane terreno frente a la viabilidad económica.
Históricamente, la enfermedad de Newcastle ha sido un reto recurrente para la #avicultura europea. Aunque no representa riesgo para la salud humana, sí ocasiona pérdidas sustanciales cuando se propaga entre aves de corral, lo que justifica la insistencia en medidas de bioseguridad, vacunas y coordinación entre administraciones y el sector privado.
En Castilla y León, una de las comunidades con una destacada producción avícola, estos acuerdos entre la Junta y #ASCLEA buscan combinar prudencia sanitaria con apoyo a la rentabilidad de un sector estratégico para el empleo y la economía rural.
La intención de este encuentro es clara: avanzar con soluciones concretas y una vigilancia constante para que la actividad avícola pueda seguir creciendo con seguridad y estabilidad.
La nota oficial de la reunión subraya la voluntad de continuidad en el diálogo y en las acciones prácticas, para que las granjas de Castilla y León cuenten con herramientas efectivas ante el Newcastle y, a la vez, se proteja la viabilidad económica de las empresas que sustentan numerosas localidades de la región.
El propio tono de las declaraciones refleja un enfoque pragmático, centrado en resultados y en la cooperación entre las autoridades y el sector privado para acceder a soluciones reales y útiles en el corto y medio plazo.
Fuente: comunicado conjunto de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental y ASCLEA. El objetivo compartido es claro: coexistir entre seguridad sanitaria y prosperidad para el campo avícola de Castilla y León, con una vigilancia constante, tecnología de diagnóstico y una conversación abierta con los mercados internacionales de huevos y productos avícolas.
