La ciudad pone en marcha una campaña de renovación de céspedes y praderas en 40 espacios. El objetivo es mejorar el estado vegetativo, ahorrar agua y adaptar las zonas verdes al clima local.
La intervención forma parte de los contratos municipales de mantenimiento de zonas verdes y contempla la renovación de aproximadamente 30.000 metros cuadrados de césped en distintos espacios de la ciudad. Los trabajos buscan mejorar el estado vegetativo de las praderas, recuperar zonas deterioradas por el uso intensivo y optimizar el consumo de agua, adaptando la gestión de las zonas verdes a las condiciones climáticas de #Zaragoza y logrando, así, una mayor durabilidad.
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, ha destacado el trabajo que se realiza año tras año para mantener los parques en buenas condiciones en una ciudad con una climatología adversa y un uso intensivo por parte de la ciudadanía.
«Se está haciendo un esfuerzo importante, que requiere también de la colaboración ciudadana, para que nuestros parques estén de manera constante en su mejor estado para su disfrute.
Y seguiremos avanzando gracias a los nuevos contratos de conservación y de mejora y control de las infraestructuras verdes que están ahora en proceso de licitación», ha indicado la responsable municipal.
INTERVENCIONES EN PARQUES Y PLAZAS DE TODA LA CIUDAD
Las intervenciones se están desarrollando en diferentes distritos y parques urbanos, entre ellos destacan el Parque de la Memoria, Plaza de los Sitios, Parque Bruil, Parque Grande, Parque Pignatelli, Plaza San Francisco o el Parque del Agua, entre otros espacios verdes distribuidos por toda la ciudad.
También se trabajará en paseos y avenidas como Fernando el Católico, Gran Vía, Salvador Allende o Academia General Militar; y en calles como Gómez de Avellaneda, María Zambrano o Violeta Parra, por citar algunas.
Los trabajos incluyen principalmente:
• Implantación de tepes en zonas deterioradas para recuperar rápidamente el césped.
• Regeneración del césped existente mediante escarificado, aireado y abonado.
• Siembras puntuales de praderas en determinados espacios.
La colocación de tepes permite una recuperación más rápida de las superficies verdes, reduciendo el tiempo necesario para que los espacios puedan volver a ser utilizados por la ciudadanía.
Para ello se retira el césped deteriorado, se prepara el terreno y se colocan los rollos de césped natural, seguidos de un riego inmediato para favorecer su implantación.
MÁS RESISTENTE Y ADAPTADO AL CLIMA DE ZARAGOZA
Especies especialmente adecuadas para el clima de Zaragoza por su resistencia al pisoteo
El césped utilizado procede de cultivos certificados y está compuesto principalmente por dos variedades de Festuca arundinacea y Poa pratensis, especies especialmente adecuadas para el clima de Zaragoza por su resistencia al pisoteo, tolerancia a la sequía y adaptación a temperaturas elevadas.
Además de la renovación de superficies, el mantenimiento incluye labores periódicas de siega, escarificado y aireado del suelo, fundamentales para mejorar la infiltración del agua, reducir la compactación del terreno y favorecer el crecimiento saludable de la vegetación.
El Servicio de Infraestructura Verde aplica además criterios de gestión diferenciada en las zonas verdes de la ciudad, con medidas como la reducción progresiva de céspedes ornamentales en determinadas áreas o la implantación de praderas y herbazales con menor necesidad de agua.
Este modelo contribuye también a favorecer la biodiversidad urbana y crear refugios para insectos polinizadores.
Durante las próximas semanas, algunas zonas renovadas permanecerán temporalmente valladas o señalizadas para permitir la correcta implantación del césped.
El Ayuntamiento solicita la colaboración de la ciudadanía para respetar estos espacios y garantizar que las praderas puedan utilizarse en buenas condiciones durante la primavera y el verano.
Datos históricos y presupuesto
Supuestamente, estas iniciativas forman parte de una estrategia municipal que, en años recientes, ha buscado consolidar una gestión más sostenible de las zonas verdes.
Además, presuntamente, el coste total de la operación podría situarse en torno a 2,5 millones de euros, sujeto a variaciones durante el proceso de licitación y a cambios en el alcance de las obras.
Aunque las cifras finales dependen de las ofertas recibidas, la ciudad mantiene como prioridad optimizar el riego y la salud de las praderas para hacerlas más resistentes ante sequías y altas temperaturas.
Esta orientación se mantiene alineada con el objetivo de Zaragoza de ampliar la cobertura de infraestructuras verdes y de generar espacios más resilientes para los vecinos, lo que, a su vez, podría tener efectos positivos en la calidad del aire y en la estética urbana de la ciudad a lo largo de la primavera y el verano.
En un plano histórico, Zaragoza ha ido fortaleciendo sus políticas de gestión de zonas verdes desde la década pasada, con iniciativas que han buscado combinar mantenimiento, biodiversidad y eficiencia hídrica.
Este enfoque ha permitido, en años recientes, mejorar la experiencia de uso de parques y paseos, así como la conservación de especies autóctonas y la creación de hábitats útiles para polinizadores.
