Zaragoza licita la renovación del quiosco del parque de la Aljafería para devolver vida al barrio de La Almozara

El Ayuntamiento abre la contratación para reformar el quiosco del parque de la Aljafería, con un presupuesto de 249.880,25 euros, y busca un diseño moderno, sostenible y participativo que conecte mejor el entorno con La Almozara.

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El procedimiento será un contrato de apertura simplificada, y los pliegos de la licitación se publicarán en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

A partir de ese momento, las empresas interesadas tendrán un plazo de 20 días naturales para presentar sus ofertas. El presupuesto base de licitación asciende a 249.880,25 euros, IVA incluido.

La propuesta responde a una demanda histórica de la parroquia vecinal y plantea una renovación integral de un equipamiento que llevaba años en mal estado.

El quiosco, construido originalmente en 1992, sufría un deterioro importante en su estructura y fue precintado tras detectarse un avanzado desgaste, especialmente en la cubierta.

Ante esa situación, se tomó la decisión de demoler los elementos dañados, conservando la plataforma del escenario y las cimentaciones para posibilitar una reforma completa que se adapte a las necesidades actuales.

La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, subrayó la relevancia de la intervención para el barrio. Según sus palabras, esta reforma «es mucho más que una intervención arquitectónica; es una apuesta por recuperar un espacio de encuentro, cultura y convivencia para La Almozara».

Y añadió que el proceso será participativo: «El diseño final nace del consenso con el vecindario. Hemos escuchado sus propuestas para conseguir un resultado que sea funcional, sostenible y, sobre todo, sentido para quienes viven y disfrutan este parque cada día».

La actuación prevista se centra en una nueva estructura y cubierta, pensadas como un elemento contemporáneo que dialogue con el entorno natural del parque.

El diseño apuesta por una pieza ligera y abierta que conserve la esencia del quiosco como espacio cubierto, pero plenamente integrado en el paisaje. Uno de los objetivos clave es reforzar la conexión con la vegetación: la cubierta, trabajada en tonalidades y texturas seleccionadas, pretende fundirse visualmente con las copas de los árboles para generar una sensación de ligereza y continuidad con la naturaleza.

Los pilares, inclinados, evocan el lenguaje orgánico de los troncos y refuerzan esa integración paisajística.

La reformulación también busca versatilidad funcional. Con la nueva configuración, el quiosco podrá acoger actividades de formato reducido bajo la cubierta y, si procede, espectáculos de mayor aforo en la explanada contigua.

Se mejorará la visibilidad del espacio y se eliminarán obstáculos para facilitar un uso más flexible, pensado para la programación cultural del distrito y para que el barrio pueda adaptar el equipamiento a distintas necesidades.

La cubierta recibe un guiño histórico: se inspira en los casetones del Salón del Trono del Palacio de la Aljafería

En lo simbólico, la cubierta recibe un guiño histórico: se inspira en los casetones del Salón del Trono del Palacio de la Aljafería. Esa referencia se traduce en formas geométricas contemporáneas, con un tratamiento interior que traslada algunos motivos decorativos del palacio. A través de microperforaciones y juegos de luz, especialmente visibles por la noche, se busca recrear una atmósfera que conecte pasado y presente y confiera al quiosco una identidad reconocible para los vecinos.

La propuesta también incorpora criterios de #sostenibilidad y eficiencia energética. Se prevé la instalación de placas fotovoltaicas para cubrir iluminación y posibles puntos de recarga, integradas de forma que no alteren el paisaje.

En cuanto al ciclo del agua, el proyecto contempla canalizar el agua de lluvia hacia el estanque que rodea el quiosco, promoviendo una gestión más natural y responsable de los recursos hídricos.

Como contexto histórico, el parque de la #Aljafería se sitúa junto al monumento homónimo, un conjunto palaciego de origen islámico que data de los siglos XI y XII y que representa una de las señas de identidad de Zaragoza.

La restauración y renovación de este quiosco no solo mejora un equipamiento municipal sino que refuerza la idea de que los espacios públicos deben ser lugares de convivencia, cultura y convivencia cívica, gestionados de manera transparente y con la participación de la ciudadanía.