Ceremonia emotiva en la que se honró a los jubilados del servicio público vasco con un eguzkilore, símbolo de gratitud y reconocimiento.
En Euskadi, más de un centenar de personas se dieron cita en un emotivo acto organizado por el Gobierno Vasco, dedicado a honrar a aquellos empleados públicos que han llegado al final de su carrera laboral en 2024.
La ceremonia tuvo lugar en el Euskaldun Berria Aretoa de Lakua, donde la consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno, Maria Ubarretxena, presidió este significativo evento.
Durante la ceremonia, se entregó a cada uno de los jubilados un eguzkilore, una flor tradicional que simboliza el reconocimiento y la gratitud hacia su trayectoria profesional.
Este acto no solo representa un homenaje, sino que también resalta la importancia del servicio público en la sociedad vasca.
Ubarretxena, en su discurso, expresó su agradecimiento a los jubilados en nombre del conjunto de la administración y del pueblo vasco. Subrayó la dedicación, vocación de servicio y el compromiso demostrado por estos profesionales a lo largo de sus carreras. "Personas al servicio de las personas; esa es la mayor riqueza de nuestra administración. Sois un ejemplo del compromiso con la prestación de servicios de calidad, y vuestra experiencia y conocimiento son nuestro mayor legado", señaló emocionada la consejera.
Este gesto de reconocimiento se sitúa en el marco del Plan Integral EKI, una nueva iniciativa puesta en marcha por el Gobierno Vasco, que busca abordar los desafíos que enfrenta la administración en la actualidad.
Entre estos desafíos se encuentran el relevo generacional, la necesidad de transmitir conocimientos, la digitalización de servicios, la incorporación de nuevos perfiles profesionales y la formación continua.
La importancia de un plan como EKI radica en que se busca construir una administración más innovadora, flexible y dinámica, capaz de adaptarse a las exigencias del futuro.
Este enfoque también implica una mayor sensibilización sobre las necesidades de los ciudadanos y la búsqueda de soluciones más efectivas a los problemas actuales.
Históricamente, el eguzkilore ha sido un símbolo de identidad vasca, utilizado en diversas ceremonias y celebraciones. Su entrega en este contexto refuerza el lazo cultural y emocional entre la administración y la ciudadanía. Estos actos de homenaje son fundamentales para visibilizar el esfuerzo de aquellos que han dedicado su vida profesional al servicio público, contribuyendo así al bienestar de la sociedad.
A medida que el panorama social y tecnológico evoluciona, el papel de los empleados públicos se vuelve cada vez más crucial. La transición a una administración moderna y digitalizada requiere no solo la llegada de nuevas incorporaciones, sino también el aprovechamiento de la vasta experiencia de quienes se retiran.
Este evento no solo celebró el pasado, sino que también miró hacia el futuro, al resaltar la importancia de la colaboración intergeneracional en el sector público.
La ceremonia concluyó con aplausos y sonrisas, dejando claro que el legado de estos jubilados continuará vivo en las nuevas generaciones de empleados públicos, quienes tomarán la antorcha del servicio a la ciudadanía con el mismo compromiso y dedicación que han demostrado sus predecesores.