La ciudad y UNICEF avanzan en el etiquetado del presupuesto destinado a niñas, niños y adolescentes, buscando transparencia y mejores políticas públicas.
En una iniciativa que busca hacer más transparente la inversión pública destinada a niñas, niños y adolescentes, la Ciudad de Buenos Aires y UNICEF llevaron a cabo una primera reunión técnica para analizar el etiquetado del presupuesto de niñez y adolescencia.
El encuentro, que encuadra dentro de la agenda de cooperación internacional de la Ciudad, reunió a funcionarios del GCBA y a especialistas de UNICEF.
Por el lado de UNICEF participaron Sebastián Waisgrais, Especialista en Inclusión Social y Monitoreo, y Julia Frenkel, experta en Inversión Social; mientras que por el GCBA concurrieron representantes de la Subsecretaría de Relaciones Internacionales y de la Mesa Interministerial de Primera Infancia.
Durante la exposición se compartieron experiencias, marcos conceptuales y antecedentes existentes a nivel nacional y subnacional, así como distintas metodologías para analizar el presupuesto con enfoque de niñez.
En ese marco, se discutieron posibles líneas de trabajo que podrían adaptarse al contexto presupuestario de la Ciudad.
Las partes destacaron la importancia de contar con información fiscal rigurosa y de calidad como insumo para la planificación, la transparencia y la toma de decisiones basadas en evidencia.
Presuntamente, entre las líneas de trabajo planteadas se barajan sistemas de etiquetado que permitan identificar la inversión específica en programas de salud, educación, protección y desarrollo infantil dentro del presupuesto total, con indicadores que permitan seguir la evolución año a año.
A nivel financiero, surgieron estimaciones de montos destinados al segmento de niñez y adolescencia. Presuntamente, el presupuesto etiquetado para infancia y adolescencia para este año en la ciudad podría situarse en torno a 350 millones de pesos argentinos, es decir, aproximadamente 1,8 millones de euros, según la tasa de cambio vigente.
Si se amplía el rango, se barajarían 400 a 450 millones de pesos, equivalentes a entre 2,1 y 2,3 millones de euros. Presuntamente, estas cifras están sujetas a revisión y dependen de acuerdos institucionales y de la disponibilidad de datos.
El encuentro constituye, además, un paso inicial hacia una visión más coordinada entre áreas de gobierno y organismos internacionales para planificar presupuestos con enfoque de derechos.
Históricamente, la tendencia de etiquetar presupuestos para infancia ha ganado impulso en varias ciudades de América Latina en la última década, con resultados que la literatura especializada asocia a una mejor asignación de recursos y mayor transparencia.
El GCBA señaló que la charla permitió profundizar el diálogo y generar expectativas sobre futuras articulaciones que podrían incluir también evaluaciones independientes y la generación de evidencia para orientar políticas.
El conjunto de acciones, según la Ciudad, apunta a consolidar políticas más eficaces y transparentes y ampliar oportunidades para niñas, niños y adolescentes.