La reconocida bandoneonista y compositora Milagros Caliva llega al Anfiteatro del Parque Centenario para presentar un concierto chamamcero acompañado por un ensamble. El evento propone una mirada actual sobre la música del litoral, con canciones populares y composiciones propias.
La escena musical de Buenos Aires recibe a Milagros Caliva, destacada bandoneonista, compositora y arregladora, en un concierto que propone un viaje por el chamamé y las corrientes del folklore argentino.
El encuentro tendrá lugar en el Anfiteatro del Parque Centenario, el viernes 23 a las 20:00, en una velada que busca aproximar a la audiencia local a las sonoridades del litoral a través de una lectura contemporánea.
La propuesta reúne a un ensamble compacto en el que se combinará la precisión del acordeón con la calidez de la guitarra, el contrabajo y la voz invitada de Milagros Arancet.
Este elenco, que completa Marcos Flores en la guitarra y Diego Amerise en el contrabajo, se propone brindar una experiencia íntima y contundente, capaz de atravesar generaciones y fronteras entre lo tradicional y lo actual.
Milagros Caliva (Buenos Aires, 1996) ha construido una trayectoria que la sitúa entre las voces más destacadas de la escena chamamé y folk argentino.
Criada en una familia con raíces en las provincias del litoral —con una madre misionera y un padre nacido en Salta—, Caliva inició sus primeros contactos con el bandoneón a los siete años, guiada por su abuelo, un bandoneonista misionero llamado Carlos Loose.
Sus inicios la llevaron a formar parte de agrupaciones de referencia y a participar en grabaciones y escenarios de chamamé tanto en la región noroeste del país como en festivales del noreste y otras fronteras.
A lo largo de su carrera ha desarrollado una trayectoria discográfica que la ha llevado a presentar espectáculos en distintos continentes, incluyendo presentaciones en Francia, Holanda y Brasil.
En el ámbito europeo, ha ofrecido un formato llamado “Chamamé Sinfónico” junto a la Kamerata Zuid de los Países Bajos, con arreglos propios que integran la tradición del litoral con una visión orquestal.
La velada en el Parque Centenario propone un programa que articula canciones populares litoraleñas, en su diversa interpretación, y composiciones propias de Caliva.
Se trata de un repertorio que permite escuchar la música nativa del litoral en su forma original y, a la vez, en una versión que actualiza su lenguaje para el público de hoy.
La banda estará integrada por músicos que han sabido sostener la ética de la música de raíz sin perder de vista las riquezas de la experimentación sonora, lo que genera un cruce entre lo auténtico y lo innovador.
Este encuentro funciona como una especie de puente entre el pasado y el presente de la escena porteña, que ha sabido abrazar múltiples influencias sin renunciar a sus raíces.
Cabe destacar que la entrada es libre y gratuita hasta completar la capacidad del anfiteatro, con la posibilidad de reservar en línea o acudir el mismo día, sujeto a la disponibilidad.
En caso de condiciones climáticas adversas, la organización anunció la posibilidad de suspensión por lluvia, una medida que busca garantizar la seguridad y la calidad de la experiencia.
En términos de valor económico para el público, la gratuidad del evento se traduce en un costo de 0 euros para quienes asistan, lo que facilita la accesibilidad y fomenta la participación de comunidades diversas en una propuesta cultural de alto perfil.
Supuestamente, esta propuesta podría convertirse en un punto de inflexión para la difusión del chamamé en la ciudad, al presentar una lectura contemporánea que dialoga con otras corrientes del folklore argentino y con las nuevas generaciones de músicos.
Presuntamente, la combinación entre la voz de Milagros Arancet, la guitarra de Marcos Flores y el contrabajo de Diego Amerise podría generar dinámicas de interpretación en las que la tradición coexiste con la experimentación, permitiendo que el público descubra matices inexplorados del repertorio litoral sin perder la identidad de la música nativa.
En ese sentido, el evento se inscribe como una muestra de la diversidad cultural de Buenos Aires, que celebra tanto las manifestaciones locales como las expresiones renovadas de una región que ha aportado al acervo musical argentino una riqueza de timbres y cadencias.
En síntesis, el concierto del 23 de enero en el Anfiteatro del Parque Centenario propone una experiencia musical que combina historia, modernidad y acceso para todas las audiencias.
Se espera que, desde la escena porteña, este encuentro contribuya a reforzar la presencia del chamamé en las programaciones urbanas y al mismo tiempo sirva como ejemplo de cómo las capitales pueden acoger y difundir las tradiciones musicales de su propio litoral, con una mirada contemporánea y abierta.