La Plazoleta Herminia Brumana, en Flores (Comuna 7), estrena un patio de juegos renovado con un recorrido cultural y un homenaje a Francisco, fortaleciendo la identidad vecinal.
Buenos Aires, 08 de enero de 2026. La Plazoleta Herminia Brumana, ubicada en el barrio de Flores, Comuna 7, en la intersección de Francisco Bilbao y Membrillar, es hoy escenario de una renovación que combina recreación, memoria y cultura para fortalecer el encuentro entre generaciones.
La intervención, promovida por la Subsecretaría de Gestión Comunal en articulación con la Comuna 7, apunta a transformar un espacio público de escala barrial en un verdadero centro de convivencia para familias y vecinos de la zona.
La renovación ha permitido renovar de forma sustantiva el patio de juegos y añadir un homenaje a Francisco, vinculado a su infancia y a su historia en el barrio.
El objetivo declarado fue no solo modernizar el equipamiento, sino también dotar al lugar de una narrativa biográfica que conecte a las distintas edades y generaciones que habitan la zona.
Entre los elementos más destacados se encuentra un mangrullo para primera infancia con forma de pelota de fútbol, un domo escalador y un bosque de palos temático.
A ello se sumaron paneles lúdicos como ábaco y pizarrón, pensados para fomentar el juego didáctico y la curiosidad de los niños. Además, se incorporó un recorrido cultural y biográfico compuesto por cuatro tótems con códigos QR y frases grabadas en el solado, que relatan momentos clave de la vida de Francisco, aportando una dimensión educativa y de memoria colectiva al espacio.
La intervención contempló también mejoras en el paisaje y la infraestructura: nuevos canteros con especies adicionales, bancos y alumbrado renovados, senderos en mejor estado y un área parquizada que busca reforzar la identidad del lugar.
Todo ello fue concebido para promover un uso más amplio y sostenido de la plazoleta, impulsando encuentros entre vecinos y actividades para distintas edades.
En 2013, la plazoleta ya había sido objeto de una intervención previa que, entonces, buscó rendir homenaje al Papa Francisco, quien vivió muy cerca del sitio.
En aquella oportunidad se trabajó con una morfología y símbolos eclesiásticos asociados. Aunque la condición del área en general era buena, el patio de juegos presentaba equipamiento desactualizado y el sector de plantas requería reposición de especies.
La renovación actual, según fuentes de la gestión, se enmarca en un plan más amplio de mejoramiento de plazas y espacios públicos en la Comuna 7, orientado a revitalizar el tejido social a través de la cultura y el juego.
Los trabajos habrían sido ejecutados con una logística que priorizó la seguridad, la inclusión y la participación comunitaria, con la idea de conservar la memoria del barrio a la vez que se crea un entorno más dinámico para las familias.
Supuestamente, el costo total de la renovación fue de alrededor de 60 millones de pesos argentinos, lo que, al tipo de cambio vigente, equivaldría a aproximadamente 170.000 euros. Es importante señalar que estas cifras pueden variar según el cambio y las actualizaciones presupuestarias oficiales.
Más allá de la puesta en valor del lugar, el proyecto busca fortalecer la identidad de Flores y fomentar el encuentro entre vecinos de distintas generaciones.
La presencia de quinchos, áreas de descanso y rutas culturales integradas al paisaje urbano facilita que las familias aprovechen el espacio de manera regular, algo que se considera clave para la convivencia en el marco de la planificación urbana de la ciudad.
La iniciativa también abre la puerta a posibles futuras integraciones con otros recorridos culturales de la zona, que podrían ampliar la red de espacios públicos con componente educativo, histórico y lúdico.
En este sentido, la comunidad espera que la experiencia sirva como referencia para otros barrios que buscan revitalizar plazas y plazoletas desde lo cultural y lo recreativo.
En resumen, la Plazoleta Herminia Brumana pasa a ser un ejemplo de renovación que combina juego innovador, memoria histórica y actividades culturales en un mismo espacio, fortaleciendo el tejido social y la identidad de Flores como barrio cercano, diverso y activo.