Recuento de los operativos de fin de año en la Ciudad de Buenos Aires, con datos de pruebas, positivos y sanciones convertidas a euros, además de contexto histórico sobre la seguridad vial.
Buenos Aires, 02 de enero de 2026 — En la noche de año nuevo, la Ciudad desplegó un amplio operativo de controles de alcoholemia con el objetivo de reducir incidentes fatales vinculados al consumo de alcohol al volante.
En el balance oficial, se destacan distintos recuentos de pruebas realizadas durante la jornada. Según un primer recuento, la administración indicó que se realizaron más de ocho mil testeos entre la noche del 31 de diciembre y la mañana del 1 de enero; en ese periodo, 53 conductores resultaron positivos y se les retuvo la licencia de conducir.
En un segundo recuento, se mencionaron más de 5.000 testeos en el mismo marco temporal, con 38 conductores que dieron positivo y, por tanto, también se les retuvo la licencia. Aunque aparecen cifras distintas en distintas comunicados, lo relevante es que la tasa de positividad se ubicó por debajo del 1% durante la jornada, cerrando en 0,64% frente al promedio anual de 0,97%.
La metodología de detección empleada se realizó bajo el esquema de embudo, una técnica que obliga a circular a baja velocidad y que, según la Organização Mundial de la Saúde (OMS), mejora la seguridad del personal y de los conductores.
En las últimas horas, los controles de alcoholemia se han convertido en una pieza central de la política de seguridad vial de la Ciudad, que busca disminuir la incidencia de accidentes relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas al volante.
En el detalle de las sanciones, durante más de treinta operativos se registraron 19 casos de conductores con un dosaje superior a 1 g/L, quienes fueron inhabilitados para conducir por un periodo que va desde 4 meses hasta 2 años.
Otros 34 conductores presentaron un dosaje entre 0,5 g/L y 0,99 g/L, con inhabilitación de entre 2 y 4 meses. En total, se retuvieron 59 licencias. El registro más alto de alcoholemia fue de 2,62 g/L.
Para aquellos que resultan positivos, la normativa vigente establece la retirada inmediata de la licencia por un mínimo de dos meses. Para recuperarla, deben completar un taller de seguridad vial y, en algunos casos, afrontar una multa. Hoy, los límites en la Ciudad son 0,5 g/L para conductores de autos particulares; 0,2 g/L para motociclistas; 0,5 g/L para el acompañante y 0,0 g/L para principiantes y conductores profesionales.
Las sanciones económicas se establecen en dos rangos: entre 0,5 g/L y 1 g/L, la multa varía entre 119.776,50 ARS y 798.510 ARS, más la inhabilitación de 2 a 4 meses; si la falta se agrava al estar en o por encima de 1 g/L, la multa va de 239.553 ARS a 1.597.020 ARS, o entre 1 y 10 días de arresto, con una inhabilitación de 4 meses a 2 años. Además, la primera contravención puede reducirse a la mitad si se aprueba el curso de educación vial. En caso de negarse a someterse a un control, la multa es de 798.510 ARS y se remite el vehículo.
Los operativos no se limitan a las calles: durante la noche y madrugada de año nuevo fueron atendidas 22 personas en los hospitales de la ciudad por incidentes relacionados con pirotecnia.
En el Hospital Oftalmológico Santa Lucía ingresaron 12 pacientes (dos menores de 15 años), todos con heridas causadas por pirotecnia en ojos, y también se reportaron dos casos con lesiones leves en el Hospital Oftalmológico Lagleyze.
Por su parte, el Hospital de Quemados atendió a 8 pacientes entre 9 y 25 años por lesiones provocadas por pirotecnia, con manejo ambulatorio en todos los casos y una lesión de mayor gravedad que no requirió internación.
La Ciudad ha reforzado también la normativa sobre pirotecnia, prohibiendo el uso de artículos con “efecto audible” para proteger a personas, animales y al ambiente, una medida impulsada por vecinos en encuentros con el Jefe de Gobierno.
A modo de contexto histórico, las autoridades señalan que la tasa de positividad en controles de alcoholemia ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos años: 1,76% en 2020, 1,67% en 2021, 1,52% en 2022, 1,20% en 2023, 1,16% en 2024 y 0,97% en 2025.
En términos operativos, la Dirección de Tránsito realizó durante 2025 más de 490.000 controles de alcoholemia, cifra que refleja un esfuerzo sostenido por incrementar la seguridad vial a través de un programa de concienciación y sanciones.
En resumen, el operativo de fin de año dejó claro que la lucha contra el alcohol al volante continúa siendo una prioridad para la Ciudad, con resultados mixtos en distintas franjas horarias, pero con una clara tendencia a la baja en la positividad y con un endurecimiento de las sanciones que busca disuadir conductas de alto riesgo.