Detenido en San Francisco un joven tras lanzar un cóctel Molotov contra la casa de Sam Altman y amenazar la sede de OpenAI
Un hombre de 20 años fue arrestado en San Francisco tras supuestamente lanzar un cóctel Molotov contra la vivienda de Sam Altman y hacer amenazas fuera de la sede de OpenAI. No hubo heridos y la investigación continúa.
Un joven de 20 años ha sido detenido en #San Francisco tras presuntamente lanzar un cóctel Molotov contra la casa de #Sam Altman y, horas más tarde, proferir amenazas frente a la sede de OpenAI.
No hay noticias de heridos en ninguno de los dos hechos.
Según la Policía de San Francisco, el primer incidente ocurrió en North Beach poco después de las 4:12 de la madrugada. El objeto incendiario golpeó la verja exterior de la vivienda y causó daños, para luego el sospechoso huir a pie. Cerca de una hora después, los agentes respondieron a una llamada en un negocio de la Third Street, donde la misma persona habría amenazado con prender fuego al edificio y fue detenida en el lugar.
Las autoridades identificaron al sospechoso y lo detuvieron tras vincular el intento de incendio con la posterior amenaza. Aunque se ha confirmado que hay causa probable para el arresto, no se han hecho públicos los cargos ni el móvil en este momento y la investigación continúa en curso.
Un portavoz de #OpenAI confirmó que tanto la residencia de Altman como la oficina de la empresa en San Francisco fueron objetivo de estos hechos y que se activaron de inmediato los protocolos de #seguridad para el personal.
Afortunadamente, nadie resultó herido. La compañía agradeció la rápida respuesta de la policía y el apoyo de la ciudad para mantener a sus empleados a salvo.
El propio Altman había advertido previamente que la #inteligencia artificial podría desencadenar un ciberataque de alcance mundial este año
El propio Altman había advertido previamente que la inteligencia artificial podría desencadenar un ciberataque de alcance mundial este año, una afirmación que ha alimentado debates y preocupaciones sobre la seguridad en torno a estas tecnologías emergentes.
Horas después del arresto, Altman compartió en X una foto de su familia y escribió que los quiere mucho, buscando quizá humanizar un tema que, por su naturaleza, genera tensiones entre aficionados, expertos y críticos.
También explicó que el dispositivo usado en su casa terminó rebotando y que nadie resultó herido.
La cobertura también mencionó que existían tensiones públicas entre Elon Musk y Altman en el marco de disputas legales, y que Musk habría buscado la destitución de Altman y del presidente de OpenAI, Greg Brockman, en medio de esa batalla.
Este caso se produce en un contexto en el que OpenAI continúa creciendo y tomando decisiones controvertidas, incluidas colaboraciones con gobiernos y proyectos de seguridad, lo que genera escrutinio y, en ocasiones, tensiones entre quienes defienden el avance tecnológico y quienes piden más certezas sobre sus límites.
La investigación sigue abierta y las autoridades prometen informar sobre nuevos avances a medida que se disponga de más información. Mientras tanto, los responsables de seguridad de OpenAI reiteran que la prioridad es la protección de su personal y de las instalaciones frente a cualquier eventualidad.