Intel vuelve a la carga: nuevos despidos en su división de datos sin decir cuántos afectará
Intel anuncia otra ronda de despidos, esta vez en su unidad de centros de datos, tras haber eliminado 40.000 empleos en dos años. La empresa no revela el número exacto de afectados.
La cosa sigue mal en Intel. La histórica empresa de chips, que ya ha recortado 40.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, prepara otra oleada de despidos. Esta vez, el hacha cae sobre su división de centros de datos, la que fabrica los procesadores para servidores y la infraestructura de nube.
Según cuenta el portal Firstpost, #Intel ha notificado a los empleados de esa unidad que habrá una reestructuración que incluirá despidos. Lo que no ha dicho es cuántos puestos se van a eliminar. La compañía asegura que lo hace para "alinear la organización" y tener las habilidades adecuadas para el futuro. Vamos, que quieren ser más eficientes.
Estos #recortes no son nuevos. Intel lleva desde 2024 metida en un proceso de adelgazamiento. A finales de 2023 tenía unos 125.000 empleados en todo el mundo; para finales de 2025, la cifra había caído a 85.000. Eso son 40.000 personas menos, casi un tercio de su plantilla. Y ahora, más.
¿Y qué pasa con España? Aunque la noticia se centra en Estados Unidos, no hay que olvidar que Intel tiene centros importantes en Europa, como el de Irlanda o el de Israel.
En España, Intel tiene presencia menor, pero la tendencia global preocupa. Además, la empresa ha recibido ayudas públicas en varios países para fabricar chips, y ahora recorta empleos, lo que no sienta bien a los políticos.
Para un lector de derechas, esto puede verse como un ejemplo de que las grandes empresas, incluso las que parecen sólidas, tienen que ajustarse cuando la cosa no va bien.
Intel ha perdido la delantera frente a rivales como AMD o TSMC
Intel ha perdido la delantera frente a rivales como AMD o TSMC, y ahora trata de rehacerse. Los #despidos son duros, pero a veces necesarios para que la empresa sobreviva. Ojalá hubiera más libertad económica para que las compañías pudieran adaptarse sin tanto lío sindical.
En cuanto al impacto local, en Oregón (EE.UU.), donde Intel es uno de los mayores empleadores privados, la gente está nerviosa. La empresa dice que los recortes no afectarán a los proyectos ni a los productos clave. Pero nadie sabe a ciencia cierta.
Para terminar, recordemos que Intel no es la única tecnológica que despide. ASML, la empresa holandesa de máquinas para fabricar chips, ofrece bonus de retención de 20.000 euros a sus empleados para que no se vayan. Cosas de la industria.
En resumen: Intel sigue recortando, la división de datos es la siguiente, y no sabemos cuántos perderán su puesto. Seguiremos informando.