Francia reevalúa el traslado de dos orcas a un santuario costero en Nova Scotia
Tecnología Ballenas 17 February, 2026

Francia reevalúa el traslado de dos orcas a un santuario costero en Nova Scotia

Francia analiza el proyecto de un santuario de ballenas en Nova Scotia junto a una organización estadounidense; la decisión final podría tomarse a finales de marzo. Se prevé trasladar a Wikie y Keijo desde Marineland Antibes, con un costo estimado en euros y una serie de permisos regulatorios.

Francia reevalúa el traslado de dos orcas cautivas, Wikie y Keijo, desde #Marineland Antibes hacia un santuario costero propuesto en Nova Scotia.

El plan, impulsado por la Whale Sanctuary Project (WSP) de Estados Unidos, busca crear un recinto marino de unas 40 hectáreas en la costa este de la provincia canadiense, cerca de Wine Harbour.

Aunque la iniciativa podría convertir a #Francia en un referente internacional en materia de bienestar animal, aún no hay decisiones definitivas. Las autoridades continúan evaluando garantías sobre el bienestar de los animales, el marco legal y el impacto social y comunitario.\n\nEl lunes, funcionarios franceses se reunieron en París con responsables de la WSP para analizar si Wikie, una orca adulta, y su cría Keijo podrían ser trasladadas al santuario.

Al cierre del encuentro no se adoptaron decisiones, y el ministro para la Transición Ecológica, Lefèvre, indicó que la decisión final se anunciaría a finales de marzo, tras revisar la propuesta.

'El Estado actúa con responsabilidad y de forma metódica', afirmó Lefèvre, subrayando que no se tomará ninguna medida sin garantías sólidas.\n\nLa propuesta de la WSP prevé un recinto protegido por una corona de redes flotantes ancladas al lecho marino, a lo largo de la costa de Nova Scotia.

Su objetivo es proporcionar un entorno que, pese a no ser libre, cumpla con estándares de bienestar y de aval legal. Expertos advierten que #ballenas nacidas en cautiverio pueden necesitar años de adaptación y que la liberación total en la vida silvestre es, por lo general, un proceso complejo.\n\nLa decisión de Francia marca un giro respecto a enero de 2025, cuando las autoridades rechazaron la oferta de la WSP por considerar que el santuario no estaría listo a tiempo y por preocupaciones sobre aguas más frías.

En diciembre de 2025, Lefèvre anunció que Wikie y Keijo serían trasladadas a Nova Scotia, calificando la propuesta como la solución éticamente correcta, creíble y conforme a la ley.

Y Marineland Antibes

Sin embargo, en ese momento no existía un acuerdo definitivo, y Marineland Antibes, propietaria de las ballenas, se mostró opuesta al movimiento.\n\nEste caso forma parte de un debate más amplio sobre el cautiverio de cetáceos. En Canadá ya rige una prohibición de mantener ballenas y delfines en cautiverio para entretenimiento desde 2019, y Francia aprobó una ley similar en 2021.

Paralelamente, en España, las autoridades bloquearon en abril de 2025 una transferencia a un zoológico de Tenerife tras una evaluación científica que señaló incumplimientos en los estándares de tamaño.

Estas dinámicas reflejan el creciente escrutinio público y la necesidad de soluciones que equilibrien bienestar animal, viabilidad operativa y aceptación local.\n\nPara que el traslado sea viable, la WSP necesitaría recaudar unos 15 millones de dólares canadienses de donantes privados en un periodo corto; en euros, esa cantidad ronda los aproximadamente 10,2 millones de euros, según cotización vigente.

Además, debe obtener una licencia de traslado del Departamento Federal de Pesquerías de Canadá antes de poder traer cualquier cetáceo al país. El proyecto se planifica para los meses de mayor temperatura, periodo durante el cual Wikie y Keijo podrían adaptarse al nuevo entorno antes de enfrentar el invierno de la región.

Este contexto subraya que, aunque el plan avanza, aún quedan desafíos significativos por superar.\n\nHistóricamente, este episodio se inscribe en un movimiento global hacia modelos de #conservación que priorizan el #bienestar animal y la gestión responsable de cetáceos en lugar de la exhibición para entretenimiento.

La experiencia de casos anteriores, como el interés en traslados entre países y las disputas entre instituciones, ha reforzado la idea de que las decisiones deben basarse en garantías sólidas, evaluación científica y consenso entre comunidades locales, autoridades y grupos conservacionistas.

Nova Scotia podría convertirse, si se concreta, en un ejemplo de transición hacia enfoques más éticos y transparentes en la gestión de grandes mamíferos marinos.

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