BYD: el gigante chino que quiere conquistar Argentina, con carga ultrarrápida y una mirada puesta en la Fórmula 1
Una mirada detallada a la expansión global de BYD, su enfoque en autos enchufables, la presentación de un sistema de carga ultra rápida y los planes para Argentina y la Fórmula 1, con contexto histórico de la empresa.
La expansión global de la industria automotriz china está cambiando rápidamente la forma en que vemos este sector.
BYD, la marca que más vende en China, está marcando el ritmo y ha dejado claro que su apuesta son los autos que se enchufan, ya sean híbridos enchufables o 100% eléctricos.
Y para rematar, acaba de presentar en China un sistema de cargadores que permite completar la carga de una batería en el mismo tiempo que se tarda en llenar un depósito de combustible.
Una jugada que, de ser masiva, podría acelerar la adopción de la movilidad eléctrica en muchos mercados.
En una charla con Clarín, José Miranda, director global de marketing de BYD, explicó el fenómeno de la compañía y su estrategia de expansión mundial.
Sus planes no se quedan en las fronteras: se habla de fabricar en #Argentina y de participar en la Fórmula 1, entre otras iniciativas. Este es un repaso de por qué #BYD está en pleno momento de crecimiento y qué retos y oportunidades ve en el horizonte.
Un historial que ayuda a entender el impulsoActual BYD nació en 1994, pero lo hizo como fabricante de baterías. Fue líder mundial en la producción de celdas para teléfonos y, ya en 2003, dio el salto al mercado de los automóviles en China. Desde entonces, el crecimiento ha sido vertiginoso, casi una carrera paralela al desarrollo de toda la industria automotriz china. Hoy, la compañía no solo fabrica coches: se ha convertido en un ecosistema de tecnología y movilidad.
El año pasado, BYD facturó ventas que superaron los 4,6 millones de unidades en su mercado local y sumó más de un millón de vehículos a nivel internacional.
En 2025, la marca dio otro salto estratégico con la entrada en Argentina, un mercado grande y con peculiaridades que requieren adaptaciones, pero con gran potencial.
En poco tiempo, ya se colocó entre las diez marcas más vendidas del país.
“Estar entre las más vendidas de Argentina a los seis meses de llegar nos llena de orgullo”, comentó Miranda. Y añadió que en Argentina hay particularidades que influyen en la demanda: hay límites para la cantidad de vehículos que se pueden traer, lo que obliga a priorizar producto y políticas de importación.
Aun así, confía en que ese marco va a ir flexibilizándose y se podrá traer más producto con el tiempo.
Entre los modelos que BYD empieza a ofrecer en la región están el Dolphin Mini
Entre los modelos que BYD empieza a ofrecer en la región están el Dolphin Mini, un auto pequeño y urbano que ha tenido buena aceptación, y la Shark, una pickup híbrida enchufable que amplía el portfolio para usos diversos en el país.
También está en el radar #Denza B5, un 4x4 basado en la plataforma de una pickup, que representa la llamada “segunda etapa” de la expansión en Latinoamérica.
Y no podemos olvidar el Ti 7, un todoterreno que, si todo sale como esperan, debería llegar a Argentina en los próximos ocho o nueve meses.
Denza y #Yangwang son las marcas premium que BYD busca llevar a la región, con la esperanza de que el portafolio completo llegue algún día a Argentina.
Miranda reconoce que el objetivo es acercar la tecnología y el producto de forma competitiva, y que la industria argentina podría beneficiarse si se abre más la posibilidad de producir allí.
Al respecto, ya existe una instalación en Brasil y no se descarta que haya una planta en suelo argentino, dependiendo de la demanda y de las condiciones del mercado.
“Todo es posible con BYD”, sostiene el directivo.
La compañía no se limita a vender coches: también quiere estar presente en la élite de la competición. “La #Fórmula 1 nos atrae, y, de hecho, ya estamos en otras disciplinas de alto perfil”, comenta Miranda. BYD es sponsor de grandes equipos de fútbol, como Manchester City e Inter de Milán, y no descarta futuras alianzas en el mundo del deporte motor. Aunque admiten que primero quieren consolidar su producto y su red de desarrollo en cada mercado, la puerta está abierta a proyectos como Fórmula E o Fórmula 1 cuando llegue el momento adecuado.
En cuanto a la producción regional, la realidad es que ya hay presencia industrial en Brasil y la conversación sobre una planta en Argentina está sobre la mesa.
El mensaje de BYD es claro: crecer rápido, con visión de largo plazo y con el compromiso de acercar la mejor tecnología a los mercados donde operan.
Si las condiciones acompañan, no tardarán en anunciar avances que podrían consolidar a BYD como un actor aún más influyente en el escenario automotriz sudamericano y global.
En definitiva, BYD no solo está vendiendo coches: está delineando un modelo de movilidad para décadas venideras, con un lenguaje claro para el consumidor y una estrategia que busca presencia física, tecnología y competencia en el terreno de las grandes ligas del automovilismo.