El Hospital Universitario de Fuenlabrada recibe reconocimiento en SEFH por KinetIA, proyecto de IA para monitorización farmacocinética
El Hospital Universitario de Fuenlabrada fue reconocido en el Foro de Innovación de la SEFH por el proyecto KinetIA, una iniciativa que aplica inteligencia artificial para optimizar la monitorización farmacocinética. Este artículo detalla el logro, el equipo y el impacto potencial.
El Hospital Universitario de Fuenlabrada, un centro público de la Comunidad de Madrid, ha sido reconocido en el último Foro de Innovación de la Sociedad Española de #Farmacia Hospitalaria (SEFH).
El galardón recayó en el farmacéutico Miguel Caselles Gil, que forma parte del Servicio de Farmacia del centro, por el desarrollo del proyecto KinetIA, una iniciativa que impulsa la aplicación de #inteligencia artificial y análisis avanzados para optimizar la monitorización farmacocinética en el entorno hospitalario.
Este reconocimiento sitúa al centro a la vanguardia de las iniciativas que buscan transformar la atención farmacéutica mediante herramientas digitales de mayor precisión.
La propuesta KinetIA nace con la aspiración de mejorar la individualización de los tratamientos mediante un sistema que integra farmacocinética poblacional, modelos predictivos y procesamiento inteligente de la información clínica.
Desarrollada en colaboración con otros profesionales del hospital, la plataforma es capaz de analizar datos complejos, identificar patrones relevantes y ofrecer recomendaciones que facilitan la toma de decisiones clínicas, desde ajustes de dosis hasta la vigilancia de posibles interacciones o efectos adversos.
En un contexto hospitalario donde existen fármacos con márgenes terapéuticos estrechos, estas soluciones tecnológicas pueden contribuir a aumentar la seguridad del paciente, reducir la variabilidad en la dosificación y mejorar la eficiencia de los flujos asistenciales.
El jurado del Foro de Innovación valoró no solo el resultado técnico, sino también el enfoque colaborativo y la capacidad de traducir la inteligencia artificial en una práctica clínica real y escalable.
Este premio subraya el papel cada vez más destacado de las iniciativas tecnológicas lideradas por profesionales jóvenes en la farmacia hospitalaria y pone de relieve la importancia de incorporar soluciones basadas en IA para afrontar los retos actuales de la atención sanitaria
Este premio subraya el papel cada vez más destacado de las iniciativas tecnológicas lideradas por profesionales jóvenes en la farmacia hospitalaria y pone de relieve la importancia de incorporar soluciones basadas en IA para afrontar los retos actuales de la atención sanitaria.
En cuanto al Servicio de Farmacia Hospitalaria del propio hospital, está dirigido por Eva María García Rebolledo y cuenta con un equipo formado por farmacéuticos hospitalarios, técnicos de farmacia y personal administrativo que participan activamente en proyectos innovadores y transversales.
Entre estas líneas de trabajo destaca la teleconsulta farmacéutica con dispensación de medicamentos y entrega a domicilio, creada en 2020 a raíz de la crisis sanitaria y, a la vista de sus resultados, mantenida en la actualidad.
Asimismo, el Servicio de Farmacia forma parte del Hospitalización a Domicilio y del Hospital de Día Oncológico, donde se dispone de una consulta física y se atiende también al Paciente Crónico Complejo.
La coordinación con estas áreas facilita la continuidad del tratamiento y la seguridad en la gestión de fármacos, especialmente para pacientes con tratamientos de larga duración o con múltiples comorbilidades.
En el marco de la trayectoria de la SEFH, iniciativas como KinetIA se inscriben en una tendencia creciente hacia la analítica avanzada y la personalización de la farmacoterapia en entornos hospitalarios, una visión que se ha ido fortaleciendo con la adopción de plataformas digitales, registros clínicos y herramientas de apoyo a la toma de decisiones.
El reconocimiento otorgado a Miguel Caselles Gil y al equipo del Hospital de #Fuenlabrada envía, asimismo, un mensaje alentador sobre la capacidad de la medicina pública para innovar desde las propias estructuras clínicas, sin perder el foco en la seguridad del paciente y en la calidad asistencial.