La jornada que podría cambiar la forma en que las niñas miran la ciencia en Madrid
Una visita guiada por laboratorios, quirófanos y talleres de impresión 3D en el Gregorio Marañón busca impulsar vocaciones científicas entre niñas y adolescentes en la Comunidad de Madrid.
En el Hospital Universitario Gregorio Marañón, junto a su Instituto de Investigación Sanitaria, se vivió una jornada pensada para acercar a las niñas al mundo de la ciencia y la sanidad.
La iniciativa contó con la participación de Micaela, Andrea, Blanca y Mia, entre otras pequeñas pacientes, y fue posible gracias a la colaboración de profesionales del centro que compartieron su día a día en áreas como la investigación biomédica, la enfermería y la ingeniería.
El objetivo explícito es abrir ventanas a la vocación científica desde edades tempranas, al tiempo que se visibiliza el papel clave de las #mujeres en la ciencia y la medicina.
supuestamente estas actividades buscan inspirar vocaciones científicas entre nuevas generaciones, reforzando modelos de referentes femeninos.
La jornada permitió a las participantes conocer de primera mano qué se hace en laboratorios y entornos clínicos del Marañón. Uno de los focos fue el Laboratorio de Investigación Traslacional en Cardiología, que recibió a Micaela, de 14 años y paciente del servicio de Traumatología.
Bajo la guía de la directora de la Unidad de Producción de Medicamentos de Terapias Avanzadas, Mª Eugenia Fernández, la visitante observó métodos de cultivo celular, analizó la forma de las células bajo el microscopio y se familiarizó con el trabajo de las investigadoras que buscan trasladar los hallazgos de laboratorio a tratamientos reales.
Durante la sesión, Micaela participó en actividades como el cambio de medio de cultivo de células madre y la observación de tejido cardíaco tratado con células mesenquimales humanas procedentes de grasa, experiencias que permiten entender en qué medida la ciencia puede traducirse en mejoras para pacientes.
Andrea, de 12 años y paciente de Oncología Infantil, recorrió la Unidad de Genómica del hospital, acompañada por su directora, Julia Suárez. Ella explicó cómo el equipo utiliza el ADN para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de distintas enfermedades. A lo largo del recorrido, Andrea presenció el proceso de extracción de ADN y observó equipos capaces de analizar miles de fragmentos genéticos de forma paralela.
Estos estudios son fundamentales para identificar alteraciones relacionadas con enfermedades, entender su origen y evolución, personalizar tratamientos y avanzar en la prevención y desarrollo de nuevas terapias.
Esta experiencia despertó su curiosidad sobre la conexión entre laboratorio y clínica y cómo la ciencia llega al paciente desde el laboratorio.
Otra etapa de la jornada llevó a las niñas a la Sala de Aula Hospitalaria y a la Unidad de Oncología Infantil, donde Myriam Rodríguez y Gema Quiñonero, ingenieras biomédicas de la Unidad 3D, desarrollaron talleres interactivos.
En ellos se mostró cómo la impresión 3D puede contribuir a soluciones de medicina personalizada: las niñas diseñaron piezas del cuerpo humano a escala reducida y las imprimieron con sus nombres y colores favoritos, comprendiendo de forma práctica cómo estas herramientas apoyan el tratamiento de las personas.
Blanca, también paciente de Oncología Infantil, compartió su ilusión por convertirse en médica, una declaración que, a sus 7 años, ilustra el impacto de estos programas en la construcción de referentes femeninos en ciencia y sanidad.
El Marañón abrió además sus puertas a otros espacios asistenciales para las visitas, y Nerea Tores, enfermera de quirófano de Cirugía Cardíaca Infantil, acompañó a Mia, de 9 años y paciente de Nefrología, por una de las salas de operaciones.
Durante el recorrido, Mia pudo valorar de cerca el papel esencial de la enfermería en el entorno quirúrgico, desde la preparación del material hasta las medidas de higiene y seguridad que aseguran el correcto desarrollo de cada intervención.
Esta experiencia subraya la relevancia de la intervención sanitaria en un entorno cada vez más tecnológico, y pone de relieve la continuidad entre el trabajo de laboratorio, la clínica y la atención directa al paciente.
Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia A nivel histórico, estas actividades celebran el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el fin de fomentar la participación plena y equitativa de mujeres y niñas en la ciencia y la tecnología.
En España, la presencia de mujeres en investigación y en la enfermería ha ido ganando terreno desde finales del siglo XX y principios del XXI, aunque aún persisten retos para la igualdad de oportunidades.
supuestamente, dado el interés mostrado por las niñas, esta iniciativa podría repetirse en otros hospitales de la región para crear una red de experiencias similares que compartan buenas prácticas y recursos educativos.
Datos adicionales y contexto histórico En este tipo de jornadas, el objetivo no es solo la visita, sino la transmisión de valores: la curiosidad por lo desconocido, el razonamiento crítico y la colaboración interprofesional, pilares que han sustentado avances notables en sanidad.
La participación de profesionales, docentes y familias en estas actividades refuerza la idea de que la ciencia no es una disciplina lejana, sino una práctica cotidiana que impacta a la sociedad.
En términos prácticos, algunas estimaciones internas sugieren que, si estas iniciativas se replicaran en otros centros, podrían requerir presupuestos moderados para cubrir talleres, materiales educativos y logística, aproximadamente en torno a 25 euros por participante en cada sesión de taller, cifra que podría ajustarse según el alcance y el número de niñas invitadas.
presuntamente, si la experiencia demuestra su valor, el Marañón podría convertirse en un modelo replicable que fomente alianzas entre hospitales, universidades y comunidades locales para ampliar el acceso a la ciencia entre las niñas de la región.
La innovación y la atención sanitaria de #Madrid y más allá
En resumen, esta jornada no solo celebra la ciencia y la medicina, sino que también proyecta un futuro en el que las voces femeninas ocupen un lugar central en la investigación, la innovación y la atención sanitaria de Madrid y más allá.