El Hospital Universitario del Henares impulsa un programa de acompañamiento emocional para pacientes en fin de vida
Madrid Salud 04 February, 2026

El Hospital Universitario del Henares impulsa un programa de acompañamiento emocional para pacientes en fin de vida

Un nuevo proyecto en Coslada propone voluntarios para ofrecer apoyo emocional a pacientes terminales y sus familias, integrándose en la estrategia de humanización de la sanidad pública madrileña.

En Coslada, el Hospital Universitario del Henares, centro público de la red sanitaria de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha una colaboración con la #Fundación Vivo Sano para incorporar voluntarios que ofrecerán acompañamiento emocional a pacientes y familias en situación de final de vida, complementando así la labor del Equipo de Soporte Hospitalario de #Paliativos del centro.

Este nuevo programa se inscribe en el compromiso de la institución con una atención sanitaria centrada en la persona, especialmente en contextos de vulnerabilidad y enfermedad avanzada.

Los voluntarios de la Fundación aportan escucha, presencia y apoyo humano a los pacientes y sus familiares. Se enmarca en el convenio general firmado entre la Fundación Vivo Sano y el Servicio Madrileño de Salud para el desarrollo del programa de acompañamiento a los pacientes al final de su vida en los centros sanitarios dependientes del SERMAS.

Durante la presentación oficial del proyecto, representantes de la Fundación explicaron su modelo de acompañamiento con voluntarios formados en final de vida y con supervisión asidua.

Su programa está basado en el respeto, la confidencialidad y la dignidad de cada paciente. La Dirección del Hospital destacó la relevancia de esta iniciativa, subrayando que “la humanización de la asistencia es un eje fundamental de nuestro trabajo diario” y que la incorporación de este #voluntariado supone un avance muy valioso para nuestros pacientes y sus familias.

Con la puesta en marcha de este programa, el Hospital Universitario del Henares refuerza su apuesta por integrar la atención emocional como parte esencial del proceso asistencial, impulsando acciones que contribuyan a mejorar la experiencia de quienes atraviesan momentos especialmente sensibles.

A modo de contexto histórico, la atención paliativa en España ha evolucionado para priorizar la dignidad del paciente y una comunicación más clara entre equipos médicos y familiares.

En Madrid, a lo largo de la última década, se han ido consolidando redes de voluntariado hospitalario y programas de apoyo emocional como parte de una estrategia de atención integral.

Así como por recomendaciones de organismos de #salud que destacan la relevancia de la presencia y la escucha como componentes clave del cuidado

Estos esfuerzos se han visto reforzados por la creciente demanda social de una atención más humana al final de la vida, así como por recomendaciones de organismos de salud que destacan la relevancia de la presencia y la escucha como componentes clave del cuidado.

A nivel regional, el SERMAS ha mantenido como objetivo la humanización de la atención en centros dependientes, promoviendo iniciativas que integren a la comunidad en el proceso asistencial.

Presuntamente, el programa podría iniciarse con una inversión inicial de 60.000 euros anuales, destinada a la formación de voluntarios y a la supervisión profesional necesaria para garantizar la calidad del acompañamiento. Además, se habla de una plantilla inicial de aproximadamente 80 voluntarios, que recibirían una preparación específica en final de vida y en habilidades de comunicación, con un esquema de supervisión continua por parte de profesionales sanitarios y de la propia Fundación.

Estas cifras, que se barajan como horizonte de implementación, podrían ajustarse según la evolución de la experiencia y el grado de aceptación por parte de pacientes y familias.

Más allá de la sede madrileña, este tipo de iniciativas ha sido objeto de interés en otros centros de la red pública, con resultados positivos que han alimentado el debate sobre la utilidad de la atención emocional en el curso de la enfermedad avanzada.

En este sentido, los responsables del hospital señalan que avances como estos no solo buscan aliviar el cansancio emocional de las familias, sino también reconocer la experiencia de cada persona como un elemento central del cuidado.

En ese marco, desde el hospital y la Fundación se insiste en que la confidencialidad, el respeto y la dignidad deben permanecer como principios inamovibles del programa.

Si la experiencia demuestra beneficios tangibles, no sería de extrañar que se extienda a otros centros dependientes de la Comunidad de Madrid, fortaleciendo una mirada sanitaria que ya forma parte de la identidad de la atención pública en la región.

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