Irun avanza hacia la vivienda protegida para jóvenes con la promoción de Aduana 46

Irun avanza hacia la vivienda protegida para jóvenes con la promoción de Aduana 46

La ciudad de Irun impulsa una promoción de alojamientos dotacionales para jóvenes, con criterios de eficiencia energética y alquileres asequibles, como parte de la estrategia de vivienda pública vasca.

En #Irun se está cerrando la fase final de una promoción de alojamientos dotacionales orientada a jóvenes, gestionada por #Alokabide y promovida desde el Gobierno Vasco.

La infraestructura, situada entre las calles Aduana y Alberto Larzabal, contará con 43 alojamientos y está destinada a facilitar el acceso a una vivienda de calidad para quienes están en proceso de emancipación.

La entrega de llaves está prevista para el primer semestre de 2026 y, durante la visita de hoy, las autoridades destacaron que este proyecto es mucho más que una solución puntual: representa un giro estratégico en la política de vivienda de la segunda ciudad de Gipuzkoa, enfocada a ampliar el parque protegido y a elevar los estándares de calidad y sostenibilidad.

La inversión total asciende a 6.317.437,22 euros (IVA incluido) y el edificio ha sido concebido para obtener la máxima calificación energética, categoría A. Entre las soluciones constructivas destacan la aerotermia centralizada con suelo radiante, carpinterías de alto rendimiento térmico y acústico, acusticaciones de alta gama y un excelente aislamiento de fachada.

Este conjunto no solo prioriza el confort, también reduce el consumo energético y las emisiones, alineándose con la ambición de una vivienda pública sostenible y asequible para los jóvenes.

La promoción está formada por 43 alojamientos: 39 de una habitación (incluido uno adaptado) y 4 con dos habitaciones, además de 18 plazas de aparcamiento y dos cuartos de bicicletas.

Cada vivienda ha sido diseñada para optimizar la luz natural, la amplitud y la flexibilidad de los espacios, integrando salón, comedor y cocina en una única estancia funcional.

Todas las unidades se entregarán completamente equipadas, con cocina amueblada, baño completo, armario empotrado, luminarias, videoportero y un sistema domótico para la regulación de la calefacción.

La inversión ha corrido a cargo de Iza Obras y Promociones S.A., con un coste total de 6.317.437,22 euros (IVA incluido). El proyecto ha sido obra del arquitecto Asier Acuriola Barrio y la dirección facultativa recae en la UTE Aparegra. Su volumetría, formada por tres cuerpos conectados por un núcleo acristalado, ofrece luminosidad y transparencia, mientras que la fachada ventilada de cerámica y los elementos característicos como las esquinas redondeadas aportan integración urbana y calidad al entorno del barrio.

La consejería de Vivienda y Agenda Urbana ha subrayado que la obra demuestra que la eficiencia energética y el diseño de calidad no son un lujo, sino un estándar exigido en la vivienda pública vasca.

Afirmando que Irun crecerá en vivienda protegida como nunca antes y que este proyecto es una muestra del giro nomenclatural que la administración ha querido imprimir a la política de vivienda local

El consejero Denis Itxaso señaló que este edificio es la prueba tangible de un compromiso con la ciudad, afirmando que Irun crecerá en vivienda protegida como nunca antes y que este proyecto es una muestra del giro nomenclatural que la administración ha querido imprimir a la política de vivienda local.

Por su parte, la alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, afirmó que este 2026 será decisivo para la vivienda pública en la ciudad, con el inicio de obras en San Miguel–Anaka y con promociones como Aduana 46 para jóvenes emancipados.

El objetivo es que quienes deseen seguir viviendo en Irun y construir su proyecto de vida en la ciudad encuentren oportunidades reales y asequibles.

En términos de gestión y demanda, Irun cuenta en la actualidad con 3.356 unidades convivenciales inscritas en Etxebide como demandantes de vivienda. De ellas, el 82% solicita alquiler, lo que confirma que es la modalidad mayoritaria. Dentro de este grupo, unas 1.969 unidades están empadronadas en Irun y 778 no lo están. El restante 18% (609 unidades) solicita vivienda en régimen de compra, lo que indica una menor presión en este segmento frente al alquiler.

El acceso a estos alojamientos está destinado a personas jóvenes inscritas en Etxebide, menores de 36 años y empadronadas en Irun, con ingresos ponderados entre 3.000 y 45.022,57 euros y que no dispongan de vivienda en propiedad, así como a unidades convivenciales de hasta tres miembros. La regulación establece un alquiler adaptado a los ingresos, con cánones que oscilan entre 150 y 350 euros para viviendas de una habitación y entre 180 y 420 euros para las de dos habitaciones, con un suplemento de 60 euros en caso de disponer de garaje.

En todos los casos, la renta se sitúa en un máximo del 30% de los ingresos ponderados, garantizando un acceso asequible y equitativo para las personas jóvenes destinatarias.

La promoción, promovida por el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana, forma parte de una estrategia más amplia para acelerar la construcción de vivienda protegida en la ciudad, con miras a duplicar su parque público en los próximos años.

En este contexto, el Gobierno Vasco prevé una expansión notable en la ciudad, incluida la mayor operación de vivienda pública de su historia con el desarrollo de 437 viviendas en San Miguel–Anaka.

Ya se han adjudicado parcelas y proyectos a distintas firmas: 231 viviendas a Bieme Atelier 80 y 206 a Ábalos Arquitectos S.L.P, configurando un bloque clave en la planificación urbanística de la ciudad. Itxaso concluyó la visita destacando que Aduana 46 es solo el inicio y que la política de vivienda en Irun debe avanzar, con más promoción, mayor calidad y acceso más amplio para los jóvenes que buscan emanciparse.

Más allá de estos hitos, la trayectoria de Euskadi en vivienda pública ha buscado consolidar un marco estable que garantice acceso a viviendas dignas a precios razonables para colectivos jóvenes y familias en crecimiento.

Este enfoque histórico, que ha ido ganando apoyos y recursos, se mantiene como una apuesta estratégica para avanzar hacia comunidades más cohesionadas, con infraestructuras modernas y una mayor capacidad de respuesta ante las necesidades de emancipación de las nuevas generaciones.

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