Cuando el embarazo se convierte en una trampa: la violencia machista también se ceba con las madres gestantes
Nerea Melgosa inaugura un curso de verano sobre violencias y maternidades y revela que SATEVI recibe una veintena de llamadas al año de mujeres que sufren maltrato durante el embarazo. El objetivo: mejorar la atención integral y la protección de madres e hijos.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, ha puesto el foco en una realidad que a menudo queda oculta: la #violencia machista que sufren muchas mujeres durante el #embarazo y los primeros años de crianza.
Lo ha hecho en la inauguración del Curso de Verano 'Violencias y Maternajes', que se celebra estos días en Donostia, y donde ha defendido una respuesta integral y coordinada para proteger a las madres y a sus hijos e hijas.
Melgosa ha recordado que la #maternidad es un proceso transformador, pero cuando se da en contextos de vulnerabilidad o violencia, puede convertirse en una experiencia traumática.
"La violencia machista es uno de los ataques contra los derechos humanos más crueles que existen", ha afirmado, y ha subrayado que desde su departamento conocen bien esa realidad gracias al servicio SATEVI, el teléfono de atención a mujeres víctimas de violencia machista que funciona 24 horas al día, 365 días al año.
Y es que los datos hablan por sí solos. Cada año, #SATEVI recibe una media de 20 llamadas de mujeres que denuncian maltrato activo durante la gestación. Desde 2022, el servicio desglosa específicamente las consultas de embarazadas, lo que ha permitido visibilizar un problema que antes pasaba más desapercibido.
"El embarazo puede incrementar la vulnerabilidad de la mujer, tanto por los cambios físicos y hormonales como por las transformaciones psicológicas, laborales y afectivas", explican desde SATEVI.
Y el agresor a menudo aprovecha esa situación para aumentar la dependencia, la inseguridad y el aislamiento.
Melgosa ha insistido en la importancia de la coordinación entre SATEVI y los servicios sanitarios
Pero no solo eso. La violencia puede manifestarse de muchas formas: celos, humillaciones, chantaje emocional, amenazas relacionadas con el bebé... Y en muchos casos, lejos de desaparecer, se intensifica después del parto, sobre todo durante el primer año de vida del niño o la niña. Por eso, Melgosa ha insistido en la importancia de la coordinación entre SATEVI y los servicios sanitarios, como las matronas, las OSIS (Organizaciones Sanitarias Integradas) y la Comisión de Igualdad de Osakidetza.
"Ninguna mujer debe soportar esto ni un segundo más", ha sentenciado.
El curso de verano, organizado en colaboración con la Universidad del País Vasco, reúne a expertas y profesionales para abordar cómo mejorar la atención a las madres que sufren violencia.
Se trata de un paso más en la estrategia vasca para proteger a las mujeres y a sus hijos, porque la violencia contra la madre también impacta directamente en los menores, que crecen en entornos inseguros y marcados por el miedo.
La respuesta, según Melgosa, debe basarse en la escucha, la evidencia científica y, sobre todo, el trato humano.
En definitiva, el mensaje es claro: la maternidad no tiene por qué ser un camino de rosas, pero desde luego no debe ser una trampa. Y para eso están servicios como SATEVI (900 840 111) y la red de apoyo que, poco a poco, teje el gobierno vasco. Porque ninguna mujer debería sentirse sola cuando está esperando un hijo, y mucho menos cuando ese hijo llega en un contexto de miedo y violencia.