Vidrala inaugura en Llodio la mayor planta fotovoltaica industrial de Euskadi para autoconsumo
La compañía vidriera ha puesto en marcha una instalación solar de 7 MW sobre su fábrica alavesa, con una inversión de 3,2 millones y subvención del 25% del Gobierno Vasco. Permitirá reducir 1.909 toneladas de CO2 al año.
El pasado recientemente, la empresa Vidrala, especializada en la fabricación de envases de vidrio, inauguró en #Llodio (Álava) una de las mayores instalaciones de autoconsumo fotovoltaico de toda Euskadi.
Nada menos que 7 megavatios de potencia instalada repartidos en 30.000 metros cuadrados de cubierta industrial. La inversión, que supera los 3,2 millones de euros, ha contado con una subvención del 25% del programa de ayudas del Gobierno Vasco, gestionado a través del Ente Vasco de la Energía (EVE).
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, y la viceconsejera Irantzu Allende visitaron las instalaciones.
Vidrala produce cada año más de 500 millones de envases de vidrio en su planta alavesa. Con esta nueva infraestructura solar, la compañía aspira a reducir sus emisiones de CO2 en 1.909 toneladas anuales, un paso más hacia la #descarbonización de su proceso productivo. Además, supone un avance en su independencia energética, ya que la electricidad generada se destinará íntegramente al autoconsumo de la fábrica.
Durante la visita, Mikel Jauregi destacó la importancia de avanzar en la autonomía energética vasca, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles importados.
Señaló que en los últimos cinco años la potencia instalada en autoconsumo en #Euskadi ha pasado de 7 MW a 193 MW, y que casi el 60% de esa nueva capacidad corresponde a plantas fotovoltaicas en naves industriales.
"Vidrala es un claro ejemplo de una industria que apuesta por la transición energética, con la instalación de la mayor planta de autoconsumo industrial en Euskadi.
Reduce costes, gana en sostenibilidad y aumenta en competitividad", afirmó.
El CEO de Vidrala
Por su parte, el CEO de Vidrala, Raúl Gómez, aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje contundente: "estamos en un momento crucial para la industria vasca.
Nos enfrentamos a amenazas como la conflictividad laboral, el exceso de regulación y la crisis de costes energéticos". Reclamó una mayor defensa de la industria y la relajación de regulaciones mal diseñadas. "La sostenibilidad medioambiental puede llegar a ser competitiva, pero requiere de mayor esfuerzo económico", recalcó.
Vidrala lleva años apostando por la eficiencia energética y las energías renovables. De hecho, mantiene una de las ratios de emisiones más bajas del sector del vidrio a nivel internacional. La compañía, con presencia en el sur de Europa, Reino Unido y Sudamérica, ha hecho de la sostenibilidad una de sus señas de identidad. El vidrio, además, es un material que se puede reciclar infinitamente sin perder calidad, lo que lo convierte en un envase especialmente respetuoso con el medio ambiente.
Esta inversión en Llodio no es un caso aislado. En los últimos meses, el Gobierno Vasco ha aprobado proyectos de autoconsumo que suman 72,5 MW, incluyendo dos parques eólicos en Labraza. La apuesta por las renovables es firme, aunque el camino hacia la soberanía energética no será fácil ni gratuito, como recordó Gómez. Pero iniciativas como esta demuestran que la colaboración entre instituciones y empresas puede dar frutos.
En definitiva, la planta fotovoltaica de #Vidrala en Llodio no solo es una de las más grandes de su tipo en el País Vasco, sino también un ejemplo de cómo la industria puede integrar la sostenibilidad en su modelo de negocio.
Una apuesta que, a la larga, beneficia tanto al planeta como a la cuenta de resultados.