La Feria de la Trufa Negra de Álava resalta el valor añadido de este hongo para el desarrollo rural vasco
Euskadi Trufa negra 22 February, 2026

La Feria de la Trufa Negra de Álava resalta el valor añadido de este hongo para el desarrollo rural vasco

Reescritura periodística que presenta, a partir de la noticia original, el papel estratégico de la trufa negra en Álava y su impacto en la economía y la cultura de calidad del medio rural del País Vasco, con énfasis en la labor de las instituciones públicas.

En Euskadi, la cita reúne a productores y profesionales en torno a uno de los productos más singulares del territorio alavés: la trufa negra.

La directora de Calidad y Promoción Alimentaria del Gobierno Vasco, Nora Beltrán de Otalora, participó este domingo en la Feria de la Trufa Negra de Álava, un encuentro que reúne a productores, técnicos del sector y público en general para poner en valor este hongo y su aportación al desarrollo económico y social del medio rural.

La feria sirve para visibilizar el esfuerzo de los productores, reforzar la cultura de la calidad y acercar al consumidor un producto de alto valor añadido.

“Apostar por la trufa alavesa es apostar por diversificación, sostenibilidad y futuro para nuestro entorno rural”, subrayó Beltrán de Otalora.

El Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco defiende una estrategia basada en el impulso a la calidad diferenciada, la promoción de productos vinculados al territorio y el apoyo a iniciativas que generan actividad económica en zonas rurales.

En este marco, la #trufa negra se presenta como un ejemplo claro de cómo innovación, tradición y excelencia pueden converger para fortalecer la cadena de valor alimentaria vasca y consolidar su posicionamiento en mercados especializados.

Más allá de la temporada, la Feria de Trufa Negra de Álava funciona como escaparate para productores y profesionales, pero también para el público, para demostrar que la trufa es un motor de desarrollo rural.

Su cultivo, su recogida y su comercialización generan empleo en zonas rurales y fomentan la economía local, con un impacto que se extiende a restaurantes, comercio minorista y servicios de hostelería relacionados.

La trufa negra

Desde una perspectiva histórica, la trufa negra, asociada al sabor intenso y al aroma característico, ha ido ganando protagonismo en la alta #gastronomía europea durante las últimas décadas.

En Euskadi, ya en el siglo XX se inició una mayor atención hacia productos autóctonos de calidad diferenciada, con la creación de sellos de origen y de promoción territorial que buscaban fijar población en el medio rural y sostener la actividad agroalimentaria.

El #País Vasco ha promovido políticas de apoyo a la innovación agrícola, a la formación de productores y a la certificación de calidad, además de impulsar rutas gastronómicas que conectan productores con cocineros y consumidores.

La trufa negra es, por su naturaleza, un producto que exige conocimiento, cuidados de bosque y una cadena de valor que integre investigación y tecnología.

En el marco de la feria se fortalecen la investigación y la difusión de buenas prácticas en recogida sostenible, trazabilidad y promoción de mercados especializados que valoran la singularidad de este hongo.

La convocatoria de Álava, que reúne a un sector diverso —desde recolectores hasta chefs— refleja la voluntad de convertir la trufa en un eje de diversificación, sostenibilidad e futuro para el entorno rural vasco.

Además, la proximidad de bosques nativos de robles y encinas, favorece la presencia de este hongo y se están promoviendo prácticas de gestión forestal responsables, con beneficios para la biodiversidad, el agua y el paisaje.

En este sentido, el Gobierno Vasco ha insistido en que la #calidad diferenciada y la promoción de productos vinculados al territorio constituyen pilares para sostener el crecimiento económico en zonas rurales, donde la trufa puede convertirse en una oportunidad de valor añadido frente a otros cultivos.

Este tipo de encuentros no solo permiten mostrar el producto, sino también facilitar redes entre productores, distribuidores y cocineros, generando sinergias que, a largo plazo, pueden traducirse en mayor estabilidad para los agricultores y una experiencia gastronómica más rica para la ciudadanía.

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