¡Alerta! Trump se planta ante Canadá: nuevos aranceles del 50% que te pueden costar más caro el coche y el whisky
Trump ha anunciado un arancel del 50% a productos canadienses. Te explicamos cómo afecta a tu bolsillo, qué productos suben y por qué esto es solo el principio.
En Estados Unidos,
El presidente Donald #Trump ha vuelto a la carga. El 20 de julio anunció la imposición de #aranceles del 50% a muchas importaciones canadienses, una medida que ha hecho saltar las alarmas. Pero, ¿qué significa esto para el ciudadano de a pie? Vamos a desgranarlo sin tecnicismos.
Primero, lo básico: un arancel es un impuesto que se cobra cuando un producto extranjero entra en Estados Unidos. Lo paga el importador, pero al final, ese sobrecoste suele acabar en el precio que pagas tú. Trump ha usado una ley antigua, la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, para justificarlo. Sí, la misma época de la Gran Depresión, pero ahora se usa para presionar a #Canadá por lo que la Casa Blanca llama 'prácticas desleales', sobre todo en el sector del automóvil.
Sin embargo, no te asustes: el impacto no será tan grande como parece. Los aranceles solo afectan a una parte concreta de los productos canadienses. Quedan fuera el petróleo, el gas natural y los minerales críticos, que son gran parte de lo que compramos a Canadá. Según los analistas, solo un 5% de los 382.000 millones de dólares que Estados Unidos importó de Canadá en 2025 se verá afectado. Es decir, el golpe se limita a sectores como el automóvil, el alcohol y los lácteos.
¿Qué productos concretos subirán de precio? La Casa Blanca ha publicado una lista de 18 páginas con cientos de artículos: desde miel y flores hasta contrachapado y ropa.
Si eres de los que bebe whisky canadiense, compra un coche fabricado allí o te gusta el queso importado, prepárate para pagar más. Pero si solo llenas el depósito de gasolina o usas calefacción, no notarás nada, porque esos están exentos.
Si los aranceles entran en vigor el 19 de agosto
Los economistas ya han hecho cálculos. Si los aranceles entran en vigor el 19 de agosto, los minoristas tardarán entre tres y cuatro meses en trasladar la subida a los consumidores. Pero hay un pero: si los precios se disparan demasiado, la gente deja de comprar. Las empresas lo saben, así que medirán bien hasta dónde apretar. De hecho, estudios recientes muestran que si un producto sube más de un 20%, uno de cada cinco consumidores deja de comprarlo.
Y hablando de subidas: ¿los aranceles generan inflación? Rotundamente sí. Un informe del Banco de la Reserva Federal de Dallas estima que sin los aranceles de Trump, la #inflación en marzo de 2026 habría sido del 2,3% en lugar del 3,2%.
Es decir, una cuarta parte de la inflación actual se debe directamente a los aranceles. Pero ojo, muchas empresas aprovechan para subir precios 'porque toca', aunque no les haya subido el coste.
Trump no es nuevo en esto. Ya en abril de 2025 lanzó aranceles masivos a medio mundo, aunque luego los rebajó tras presiones judiciales. Ahora usa una ley diferente para evitar los tribunales. La clave está en la negociación: el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha dicho que está abierto a hablar, pero mientras tanto, el reloj corre.
Para el español medio, esto puede sonar a algo lejano, pero no lo es tanto. Estados Unidos es un socio comercial clave, y si sus precios suben, los productos que nos llegan desde allí también pueden encarecerse. Además, esta política proteccionista de Trump puede extenderse a Europa. Ya ha amenazado con aranceles a los coches europeos. Así que, aunque ahora el foco sea Canadá, mañana podría ser nuestro turno.
Mientras tanto, el consejo de los expertos es claro: si quieres evitar subidas, compra productos nacionales. 'Buy American', dicen. Pero en España, eso se traduce en consumir local. Al final, la guerra comercial solo tiene un perdedor claro: tu cartera.