En Estados Unidos,
Se acercan las reuniones al aire libre por #Memorial Day y muchos ya están pensando en la parrilla. Te lo digo claro: no vale la pena arriesgar la #salud por ganar dos minutos. Con un poco de organización y sentido común, puedes hacer una #barbacoa sabrosa y segura para todos.
Primero, piensa en la cadena de frío. Mantén la carne, el pollo o el pescado bien refrigerados hasta el último momento y llévalos al lugar de la fiesta en hielos o nevera portátil. Si no vas a cocinar de inmediato, mételo de nuevo en el frigorífico o en el congelador para conservar la frescura.
Descongelar correctamente es clave. La opción más segura es hacerlo en la nevera; si te falta tiempo, puedes usar agua fría dentro de un recipiente hermético para acelerar el proceso.
Evita descongelar a temperatura ambiente, porque así se multiplica el riesgo de bacterias.
Marinar está bien, pero hazlo con cabeza. Coloca la carne, el pollo o el pescado a marinar en la nevera y utiliza una porción separada de marinada para servir. Si quieres usar parte de la marinada cruda como salsa, hiérvela durante unos minutos para eliminar posibles gérmenes. No vuelvas a utilizar marinadas que hayan estado en contacto con carne cruda sin hervir.
Cuando cocines, usa un termómetro de cocina para asegurarte de que cada pieza llega a la temperatura interna adecuada. Esto es más fiable que “a ojo”. A continuación, temperaturas mínimas orientativas: pollo y pavos deben alcanzar al menos 74°C; las carnes picadas (hamburguesas, carne picada de cerdo o res) deben llegar a 71°C; la carne de cerdo también 71°C; los cortes enteros (filetes, asados) pueden quedarse en unos 63°C y luego dejar reposar 3 minutos; para el pescado, 63°C o hasta que la carne se vea opaca y se despegue fácilmente con un tenedor.
Estas pautas reducen el riesgo de E. coli y otras bacterias.
La higiene es otro pilar. Utiliza una única tabla o plato para la carne cruda y otra para los alimentos que no se cocinarán, como pan, ensaladas o fruta. No uses el mismo utensilio para trasladar la carne cruda y para manipular la carne ya cocida sin lavarlo. No enjuagues la carne cruda; el agua puede propagar gérmenes por la cocina y las superficies. Lávate las manos al menos 20 segundos después de manipular carne cruda, harina, huevos o cualquier alimento crudo, y antes de comer.
Si vas a llevar comida a la parrilla desde la casa, guarda la carne en envases sellados y en el fondo de la nevera portátil para que los jugos no contaminen otros alimentos.
Mantén las superficies limpias y, una vez que el cocinado empieza, evita dejar a la vista las tablas o utensilios que hayan estado en contacto con la carne cruda.
Otra regla práctica: evita que la marinada cruda toque los alimentos cocinados. Si necesitas usar una salsa, reserva una porción separada para este fin y, si usas la misma salsa para untar durante la cocción, hiérvela primero para eliminar bacterias.
Las sobras requieren su cuidado. Mantén la comida fría durante la presentación y el servicio. Si sobra, recuerda la regla de las dos horas: los alimentos perennes pueden permanecer a temperatura ambiente como máximo 2 horas; si la temperatura exterior supera los 32°C, ese tiempo se reduce a 1 hora.
Refrigera las sobras en recipientes pequeños para que se enfríen rápido y de forma uniforme. Cuando vuelvas a calentarlas, asegúrate de llegar a 74°C para eliminar posibles gérmenes.
¿Y la historia detrás de Memorial Day
¿Y la historia detrás de Memorial Day? Este día conmemora a los soldados estadounidenses que perdieron la vida sirviendo a su país. Surgió tras la Guerra Civil, cuando se empezó a llamar Decoration Day para honrar a los caídos. Con el paso del tiempo, se convirtió en una fiesta federal y, desde hace décadas, es también el inicio no oficial de la temporada de barbacoa en Estados Unidos.
Es un día para reunirse con la familia y agradecer el esfuerzo de quienes dieron todo por la nación, pero sin perder de vista la responsabilidad de cuidarnos unos a otros a la hora de comer.
Para terminar, recuerda que una buena planificación ahorra disgustos y gastos: compra sólo lo necesario, mantén la feria organizada y, sobre todo, pon la seguridad en primer lugar.
Si sigues estos consejos, podrás disfrutar de una comida al aire libre con la tranquilidad de que el banquete no terminará en mal sabor de boca: una intoxicación no está como para arruinar una jornada tan señalada.
Y ya al terminar, comparte con la familia las recetas que funcionaron, porque lo importante es la experiencia de estar juntos con responsabilidad y buen gusto.