El gobierno reanuda el embargo salarial por préstamos estudiantiles y podría impactar a millones
La reanudación de los cobros por préstamos estudiantiles federales en EE. UU. podría afectar a millones de prestatarios, con embargos de nómina y otros mecanismos de cobro, mediante una carga estimada en euros.
El Departamento de Educación de Estados Unidos ha reanudado oficialmente los embargos salariales para los prestatarios de préstamos estudiantiles federales que se encuentran en mora, según informes de diversas cadenas.
La medida marca el retorno de una estrategia de cobranza que se utilizó durante años y que estuvo suspendida durante la pandemia de COVID-19. Supuestamente la decisión busca reducir la carga de reembolso, que se estima en alrededor de 184 mil millones de euros, una cifra que para muchos prestatarios se siente como un golpe directo a sus ingresos mensuales.
Con fecha de inicio prevista para el 7 de enero de 2026, las autoridades anunciaron que la reanudación de embargos y otros mecanismos de cobro empezará para quienes deben y permanecen en mora.
Supuestamente la administración espera acelerar la recuperación de una deuda que se volvió un tema central en la política educativa durante las dos últimas décadas, especialmente tras la pausa inducida por la pandemia.
Presuntamente existen debates sobre el alcance de estas herramientas y su impacto en familias de ingresos medios.
Más de 5 millones de prestatarios en el marco del plan SAVE habían estado en forbearance administrativo desde junio de 2024; los intereses de sus préstamos se reanudaron en agosto de 2025 y ahora se prepara la reactivación de estas medidas de cobro.
Lo que hará el gobierno es deducir de los ingresos de los trabajadores hasta ciertos límites, dependiendo del tipo de deuda y la ley aplicable. Supuestamente, estas medidas pueden afectar a hogares que ya lidiaban con presupuestos ajustados, y se ha señalado que podrían incrementar la presión sobre las nóminas mensuales de trabajadores de ingresos modestos.
En concreto, el monto que puede retirarse del sueldo depende del tipo de deuda y de la normativa vigente. En el caso de deuda de préstamos estudiantiles federales, la retención puede ser de hasta el 15% del salario, hasta el 100% de la devolución de impuestos y hasta el 25% de los beneficios de la Seguridad Social.
Además, el Tesoro dispone del Programa de Compensación o Treasury Offset, que permite retener devoluciones de impuestos y otros beneficios para pagar deudas en mora.
Quién está en mayor riesgo: solo los préstamos federales en mora pueden estar sujetos a estas medidas. El default se define cuando se han perdido 270 días de pagos; si no se actúa en más de 360 días, el gobierno puede iniciar cobros de forma forzosa y recabar fondos a través de otros métodos.
La #recaudación de préstamos estudiantiles ha dependido de herramientas como el embargo salarial
A nivel histórico, la recaudación de préstamos estudiantiles ha dependido de herramientas como el embargo salarial, el offset del Tesoro y la retención de beneficios federales; estas técnicas han evolucionado con el tiempo y han sido objeto de debate político.
El plan SAVE, impulsado para aliviar a ciertos deudores, generó controversia y, presuntamente, existe un acuerdo legal para desactivarlo, anunciado en diciembre de 2025, que todavía no se ha implementado de forma definitiva.
Los prestatarios y los defensores de la ayuda pública señalan que la reanudación de estas medidas podría empeorar las condiciones de familias trabajadoras, especialmente para quienes ganan salarios modestos.
Por su parte, las autoridades mencionan que se trata de una herramienta necesaria para reducir el stock de deuda y elevar el cumplimiento de pagos. Para quienes estén en esa situación, el consejo es consultar con el Departamento de Educación, revisar las opciones de alivio y entender los plazos y las posibles exenciones que pueden existir.
A título histórico, la experiencia demuestra que la forma de cobrar deudas estudiantiles puede variar según las administraciones y los presupuestos disponibles, por lo que los prestatarios deben mantenerse informados y buscar asesoría financiera para evitar sorpresas en la nómina.