El plan de dividendos por aranceles que podría devolver dinero a los contribuyentes en 2026
Análisis de una propuesta para emitir cheques financiados con ingresos por aranceles, su posible conversión a euros y el panorama político que podría permitir o frenar su implementación.
Un debate que parece sacudirse entre la agenda económica y la de seguridad nacional resurge a pocas semanas de iniciar el año: ¿habrá nuevos pagos de estímulo o presuntamente un denominado dividendo de #aranceles para los contribuyentes? Según una cobertura de Fox - 5 DC, durante una reunión de gabinete el presidente Donald Trump habría señalado la posibilidad de emitir cheques provenientes de los ingresos por aranceles.
En la versión de los asistentes, la idea sería devolver a las familias una parte de lo recaudado por aranceles, siempre condicionada a la aprobación de una ley en el Congreso.
Supuestamente, los pagos podrían oscilar entre 552 y 2.208 € por familia, en función de la situación de cada hogar, de manera similar a los estímulos distribuidos en años anteriores, pero financiados específicamente por las recaudaciones arancelarias.
Los números detrás de la idea no cierran con facilidad. En septiembre, la Tesorería reportó ingresos arancelarios de alrededor de 195.000 millones de dólares para ese año; al tipo de cambio actual, serían aproximadamente 179,4 mil millones de euros. Por otro lado, el marco de análisis económico ha estimado que las aranceles podrían generar, en una década, entre 1,6 y 2,1 billones de dólares, es decir, unos 1,5 a 1,9 billones de euros, si se mantienen las proyecciones.
Según otras estimaciones, esos ingresos podrían derretirse ante represalias comerciales y efectos adversos. En cualquier caso, la versión más citada de la idea sostiene que el tamaño total de un programa de dividendos dependería de una fuente adicional de fondos, no solo de aranceles.
Para entender el contexto, hay que recordar que Estados Unidos ya emitió pagos directos de estímulo en 2020 y 2021, con montos que variaban entre 600 y 1.200 dólares para familias según ingresos y composición. Supuestamente, un regreso de aquella mecánica, aunque distinto en base de financiación, sería considerado como una medida de alivio ante la inflación y la desaceleración económica, pero no está garantizado.
Y que la fuente de financiación podría ir más allá de los aranceles
El camino legislativo no está claro. Un proyecto de ley llamado American Worker Rebate Act de 2025 propuso entregar entre 600 y 2.400 dólares por familia, financiados con ingresos arancelarios, y fue remitido a comités sin avanzar. Además, funcionarios económicos de la administración han señalado que cualquier propuesta requeriría una aprobación de Congreso, y que la fuente de financiación podría ir más allá de los aranceles.
Presuntamente, el proceso podría depender de cambios en la #política fiscal global, y la viabilidad de emitir tales cheques dependería de condiciones legales y del impacto en la deuda y la inflación.
Entre los obstáculos, cabe mencionar que el Tribunal Supremo ha cuestionado en el pasado hasta qué punto el gobierno puede usar aranceles para fines de gasto.
Su pronunciamiento podría bloquear o posponer cualquier plan de este tipo. Por ahora, no hay planes concretos anunciados y el entorno político sigue incierto. En la historia de los estímulos, la idea de repartir parte de las recaudaciones fiscales salvó a cierto electorado en momentos de crisis, pero también dejó lecciones sobre la improvisación y el costo para la #economía real.
Si finalmente llegara a concretarse, un programa de dividendos arancelarios podría tener un alcance limitado, dependiendo de quién califique, cuánto reciba y cuánto llegue a la economía real en un año.