Djokovic alcanza las 100 victorias en el Australian Open y establece un hito histórico, mientras cuestiona recortes en el tenis serbio
El serbio, con 38 años, debutó en Melbourne con una victoria clara y sumó su triunfo 100 en el Grand Slam oceánico. Además, consolidó una marca histórica al llegar a 100 victorias en tres grandes torneos y derivó su análisis hacia los recortes de fondos al tenis en Serbia.
Novak Djokovic, al borde de cumplir cuatro décadas, continúa demostrando una resistencia que trasciende generaciones y mantiene una relevancia central en el mundo del tenis.
A los 38 años, el serbio abrió el #Australian Open 2026 con un triunfo contundente, dejando atrás al español Pedro Martínez por 6-3, 6-2 y 6-2 en un combate que duró poco más de dos horas y que dejó claro que su rendimiento sigue siendo de élite.
Este resultado no fue un simple avance en el cuadro: representó su victoria número 100 en el Grand Slam disputado en Australia, un hito que, además, lo acerca a una marca histórica en la Era Abierta.
Con este triunfo, #Djokovic se convirtió en el primer jugador en sumar 100 victorias en tres de los torneos grandes, después de haber alcanzado esa cifra en otros dos certámenes en su currículum, y se sitúa entre los pocos récords que han definido la #historia reciente del #tenis mundial.
La celebración en la Rod Laver Arena fue sobria, y el propio Djokovic dejó entrever una sensación de consagración al conversar sobre la posibilidad de escribir una página más en su ya larga trayectoria.
Sus palabras giraron alrededor de la motivación de “hacer historia” y de la satisfacción de seguir compitiendo a un alto nivel durante tanto tiempo, incluso en una etapa de la carrera en la que muchos atletas ya habrían reducido la intensidad.
Con la mirada puesta en la segunda ronda, el serbio se topó con el italiano Francesco Maestrelli, procedente de la fase de clasificación, y dejó claro que cada encuentro en Melbourne exige la máxima concentración para sostener el ritmo a lo largo de todo el torneo.
A nivel deportivo, Djokovic mantiene la perspectiva de defender su título y de ampliar un palmarés que ya tiene varios hitos: su presencia continua entre los mejores del circuito, su dominio en grandes eventos y la consistencia que ha convertido cada participación en una demostración de talento y disciplina.
En el mismo día, otras figuras de experiencia también mostraron su vigencia. Stan Wawrinka, de 40 años, disputó uno de los encuentros más esperados y logró superar a Laslo Djere en un duelo que se decidió en más de tres horas de juego.
Con esa actuación, el suizo se ubicó como uno de los jugadores de mayor edad que avanzan en la competición, y se preparará para enfrentar al francés Arthur Gea, un jugador joven que llega desde la etapa previa.
Durante la jornada, otros nombres establecidos en el circuito también se hicieron presentes: Alex De Miñaur, Daniil Medvedev, Casper Ruud y Andrey Rublev aseguraron su lugar en la siguiente fase.
Por su parte, Félix Auger-Aliassime tuvo que retirarse antes de comenzar el cuarto set por un cuadro de fuertes calambres, una complicación física que, pese a la caída, no empaña la amplitud de la jornada en la Gran Arena de Melbourne.
Que cada año atrae a un público internacional y genera un tejido de historias que conectan a fanáticos de distintos continentes
Estas actuaciones subrayan la profundidad y la mezcla de experiencia y juventud que caracteriza al torneo, que cada año atrae a un público internacional y genera un tejido de historias que conectan a fanáticos de distintos continentes.
El contexto de Djokovic para este AO 2026 va más allá de los resultados en la pista. Tras la celebración, el serbio se refirió a la necesidad de explicar ante las autoridades de #Serbia el recorte de fondos para el tenis, que según él podría poner en jaque la continuidad de algunas estructuras deportivas.
Sus palabras no buscaron generar polémica, sino llamar la atención sobre las decisiones institucionales que afectan a un deporte que, para Serbia, ha sido un motor de proyección y orgullo.
En ese marco, el propio Djokovic pareció insinuar que algunas medidas tienen motivaciones políticas, y dejó la puerta abierta a futuras explicaciones por parte de las autoridades pertinentes.
Sus comentarios, recogidos en la rueda de prensa posterior al encuentro, reflejaron una preocupación genuina sobre el camino que sigue el tenis en su país y el papel que deben jugar la comunidad y las instituciones para sostenerlo a largo plazo.
La jornada entre risas y momentos de tensión dejó, asimismo, una dosis de humor cuando el serbio reveló, en tono amistoso, que ya ha pedido derechos de autor por ciertas similitudes con su estilo de saque discutidas entre otros jugadores, una anécdota que genera titulares pero que, en su esencia, subraya la autocrítica y la percepción de autoridad que acompaña a figuras de alto perfil dentro del deporte.
En definitiva, el inicio del AO 2026 ya exhibe un Djokovic centrado en la conquista, que maneja con facilidad la presión de las expectativas y que, además de imponer su jerarquía, invita a reflexionar sobre la responsabilidad de los estamentos públicos ante el desarrollo de las disciplinas que sostienen la historia deportiva de su país.
Estas dinámicas, entrelogros y debates, configuran un marco que hace del Australian Open una cita imprescindible para comprender la evolución del tenis mundial y la trayectoria de una de sus leyendas vivas.