Juan Manuel Cerúndolo da la gran sorpresa en Roland Garros 2026: vence a Sinner y avanza a tercera ronda
Cerúndolo, 56º del mundo, derrota al favorito Jannik Sinner en Roland Garros 2026 y se coloca en la tercera ronda, rompiendo una larga sequía de triunfos frente a líderes del ranking.
En la noche parisina de #Roland Garros 2026, Juan Manuel #Cerúndolo dio el #batacazo del año. El porteño, que aparece en el puesto 56 del ranking, se llevó la victoria frente a Jannik #Sinner en tres sets, marcando un hito para su carrera y para el #tenis argentino.
Este cruce era especial porque era su primer enfrentamiento ante un Top 10 y, de hecho, su segundo duelo ante un jugador del Top 20 tras la victoria que ya había cosechado ante Casper Ruud en Gstaad el año pasado.
Cerúndolo, hermano menor de Francisco, mostró una actitud fría, casi de veterano, y supo leer los momentos de cada set para controlar el ritmo del partido.
Lo más importante no fue solo la victoria, sino el significado: se convirtió en el noveno argentino en derrotar a un líder del ranking en un partido oficial y, al hacerlo, cortó una sequía de 7 años, 8 meses y 21 días sin festejos albicelestes ante un jugador en esa posición.
La última vez que un argentino derrotó a un número 1 fue, recordarán, Juan Martín Del Potro en las semifinales del US Open 2018 ante Nadal, en un encuentro histórico que dejó a la afición del otro lado del océano con la garganta al borde.
Desde entonces, otros argentinos habían batallado, pero no habían logrado ese hito tan claro.
Si repasamos la historia reciente de nuestro tenis
Si repasamos la historia reciente de nuestro tenis, la lista de argentinos que han vencido a los número 1 es corta pero muy significativa. Guillermo Vilas venció a Jimmy Connors en el US Open de 1977 y, poco después, en la Masters Grand Prix 1977-78, demostró que el rendimiento a ese nivel no era una casualidad.
José Luis Clerc hizo lo propio en 1980 frente a McEnroe, en la Davis y otras competiciones, y a partir de ahí se abrió paso para que otros argentinos se animaran a desafiar a los grandes.
Más tarde, David Nalbandian dejó su firma en 2005 y 2007, primero ganándole a Federer en Madrid y luego repitiéndolo en París, en un dominio que a veces parecía imposible.
Y ya en la era moderna, Juan Martín Del Potro demostró que un puñado de golpes de potencia y una mentalidad inquebrantable pueden tumbar al número uno en varias ocasiones, como sucedió en Miami 2009 ante Nadal y en Nueva York ese mismo año frente a Federer, coronándose campeón del US Open en una final que nadie olvidará.
Con ese historial en la mochila, la victoria de Cerúndolo en París suena a capítulo nuevo de una historia que todavía tiene mucho por escribir. El argentino mostró paciencia, buena lectura de saque y devolución, y un golpeo limpio cuando más hacía falta. A sus 22 o 23 años, depende de la fecha de nacimiento, se aventura a pensar en rondas más profundas y a subir peldaño a peldaño sin perder su identidad: ser fiel a su tenis, sin complejos ante los grandes nombres.
Ahora, la pregunta es qué camino tomará a partir de este triunfo. En París, el apoyo de la afición y la prensa internacional ya lo sitúan como una de las sensaciones de la temporada; en Argentina, la expectativa crece y la mirada se dirige a esa generación que ha logrado combinar rusticidad y técnica para competir al más alto nivel.
Si el talento y la constancia se dan la mano, Cerúndolo podría convertirse en un nombre habitual de esas historias que inspiran a las nuevas generaciones y que hacen que el nombre de Argentina resuene con mayor fuerza en cada Grand Slam.