Belgrano y River, una final que junta historia y esperanza: recuerdos de 2011 y una oportunidad dorada
Belgrano y River se citan en la final del torneo, un encuentro que despierta pasiones y recuerdos de años atrás. El cordobés quiere escribir una página propia ante un River que busca consolidar su dominio reciente.
Belgrano y River jugarán una final que desata pasiones y memoria. Desde el momento en que Ramiro Hernandes convirtió el penal que llevó al Pirata a la definición del Torneo Apertura tras vencer a Argentinos en La Paternal, ya se sabía que lo que venía sería grande.
Este domingo, a las 15:30, #Belgrano recibirá a River en el estadio Mario Kempes para cerrar una historia que promete morbo, nervios y mucha historia reciente.
Belgrano fue el último eslabón de una cadena que terminó condenando a River al descenso en 2011, en aquella Promoción que terminó 3-1 global a favor del conjunto cordobés: 2-0 en Alberdi y 1-1 en el Monumental.
Esa derrota dejó huellas y, por supuesto, referencias para este cruce decisivo entre el Celeste y el Millonario.
El entrenador de Belgrano, Ricardo Zielinski, repetirá en este partido las piezas que ya son parte de la historia reciente del club. En el arco, el veterano y capitán Olave; en la medular, Franco «Mudo» Vázquez, un jugador que en su primera etapa en Belgrano era un zurdo elegante y que hoy, con 37 años, se convirtió en un volante iniciador de juego.
Ambos fueron titulares en los dos partidos frente al River de Juan José López; en la ida, el Mudo fue relevado a los 19 minutos del segundo tiempo. En la vuelta, jugaron todo el encuentro y #Olave consiguió atajar un penal decisivo a Mariano Pavone en el segundo tiempo.
A raíz de aquella Promoción, en Belgrano ya se habló del tema. El más ácido fue el presidente, Luis Fabián Artime, muy cercano al presidente de la AFA, Claudio Tapia, quien soltó: “Los mandamos a la B y nosotros ascendimos”.
Un recordatorio que, pese a todo, quedó en el pasado y ahora quiere convertirse en una historia que Belgrano pueda contar en la tarde de este domingo.
Añadió: “Eso ya pasó y ahora hay que hacer historia este domingo 24, aniversario del cumpleaños del Potro Rodrigo”. Esa coincidencia añade un condimento extra a la previa. Se comenta además que el cantante cuartetero #Rodrigo Bueno cumpliría 53 años justamente ese día.
Zielinski, por su parte, dejó claro en la conferencia previa que “se viene una final que nos trae buenos recuerdos”. “Es un partido muy importante. Ojalá estemos a la altura y podamos darle una alegría a la gente de Belgrano”, afirmó el técnico. El arquero Thiago Cardozo, por su parte, se mostró seguro y afirmó: “Me veo campeón” cuando se le preguntó por la lectura del choque.
El morbo de aquel episodio sigue presente entre la gente de Belgrano
Hernandes, autor del penal decisivo hace más de una década, no dejó de mirar con claridad el futuro: “En 2011 tenía 7 años. Me acuerdo poco, ja. Lo vi con mi viejo. Voy a ver cómo se le gana a River…”. El morbo de aquel episodio sigue presente entre la gente de Belgrano, que sueña con repetir la gesta en la previa de la final de este domingo.
En River el ambiente es de mesura. Tras la alegría por haber llegado a una definición por el título, la prensa y el propio equipo entienden que no se trata de una revancha, sino de un nuevo reto.
Aun así, el club de Núñez quiere dejar atrás el fantasma de 2011, cuando perdió la categoría y dejó una historia que sigue resonando entre los hinchas.
River, que no cuenta con nadie de aquella plantilla en la cancha de 2011, ha sabido reconstruirse y acumula una cantidad de títulos que respalda su crecimiento reciente.
Entre 2018 y anteriores, consiguió 19 trofeos en 15 años, con dos Libertadores en su palmarés y una hegemonía que se ha consolidado en el Monumental, cuyo aforo de 85.000 personas lo convierte en uno de los estadios más emblemáticos de Sudamérica.
El técnico de River, Eduardo Coudet, conocido como el Chacho, reconoció que el objetivo es claro: “No se eligen rivales. Si hubiese podido elegir, Central sería el primero que hubiese evitado”. El equipo atraviesa momentos con bajas sensibles: Gonzalo Montiel sufre un desgarro en el isquiotibial izquierdo, y tanto Driussi como Aníbal Moreno están con esguinces de ligamento de rodilla.
Aun así, la expectativa es alta para un choque que promete vivir en la memoria de ambos clubes.
En Núñez no quedan jugadores de aquella época de 2011; el último en abandonar el club fue Jonatan Maidana, que se quedó para la vuelta a Primera y luego se convirtió en un referente de la década dorada del club.
River ha sabido rehacerse, ampliar su estructura institucional y convertir el estadio en un fortín que, pese a la presión de la rivalidad, ha conseguido soñar con nuevos triunfos internacionales.
En definitiva, la final del Mario Kempes no es solo un partido por tres puntos o por un título; es la escena de dos historias que se cruzan: la de Belgrano, que quiere escribir su propia página dorada en Primera, y la de River, que persigue la continuidad de un relato de éxito reciente.
El balón pronto hablará y, cuando lo haga, quedarán grabados en la memoria los nombres, los gestos y los recuerdos que, de una forma u otra, ya forman parte de la narrativa del fútbol argentino.