El Apertura 2026 genera críticas por su calendario y el peso del negocio televisivo
Análisis sobre el calendario comprimido del Apertura 2026 en Argentina, las quejas de hinchas y el rol de la televisión en la planificación, en un año mundialista.
En vísperas de otro año mundialista, el Torneo #Apertura 2026 se presenta con un #calendario que ha generado noticias entre socios y dirigentes.
El inicio, según las proyecciones, podría ocurrir en unas dos semanas, cuando la emoción por la presencia de Lionel Messi y la Selección Argentina siga viva.
Sin embargo, la realidad del campeonato no se limita a la primera fecha: se percibe una doble lógica que parece priorizar la continuidad del espectáculo televisivo por encima de la experiencia cotidiana de quienes sostienen el fútbol desde la tribuna y la platea.\nPor un lado, la intención de comprimir el calendario para terminar antes del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México obliga a repartir gran parte de las primeras 12 jornadas entre lunes y viernes, con encuentros que muchos deberán disputarse antes de las 20:00.
En términos prácticos, esto implica una franja laboral reducida para muchos aficionados que quieren acercarse a la cancha, y alimenta la sensación de un torneo acelerado, condicionado por compromisos internacionales y por la presión de cumplir con los plazos acordados.\nPor el otro, la grilla televisiva se impone casi como un guion: Boca y River concentran la mayor cantidad de partidos dominicales. El conjunto de la Bombonera acumula siete encuentros de domingo, cuatro de ellos en su estadio; River Plate suma cinco, con tres de esos duelos programados en el Monumental.
Este reparto refleja una estrategia de instalación de audiencias que favorece a las grandes dinámicas mediáticas por sobre la distribución equitativa de la jornada.\nRacing, considerado uno de los clubes grandes por historia y por peso mediático, queda expuesto a un detalle logístico llamativo: junto a Banfield, no jugarán nunca un domingo.
Pero sin dejar de lado la experiencia de los hinchas que esperan regresar a la cancha con regularidad
Independiente y San Lorenzo, por su parte, tendrán apenas una aparición dominical, y ambas veces fuera de casa. Estas particularidades ilustran cómo la agenda intenta equilibrar tradición, demanda televisiva y necesidad de visibilidad para otros clubes, pero sin dejar de lado la experiencia de los hinchas que esperan regresar a la cancha con regularidad.\nUn ejemplo concreto que circula en medio de estas discusiones: tras el debut del sábado 24 en La Plata frente a Gimnasia, el primer partido como local para Racing se anunciaría para un día de semana, con un horario laboral (miércoles 28 a las 18:00) frente a Rosario Central.
En la segunda fecha, Vélez Sarsfield jugaría un martes 27 a las 17:45 frente a Talleres. Son indicios de una franja horaria que dificulta la llegada de socios y abonados, y alimenta la sensación de que el torneo está diseñado para encajar en la agenda de la #televisión más que para acompañar la vida cotidiana de la afición.\nEste contexto se cruza con un clima institucional sensible: desde la coronación de Rosario Central el año anterior, la conducción del #fútbol argentino quedó envuelta en una serie de investigaciones judiciales y denuncias públicas que señalan al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y a su tesorero, Pablo Toviggino.
Las causas, aún en etapa de investigación, incluyen presuntas irregularidades vinculadas a manejo de fondos, retención de aportes, contratos comerciales y posibles maniobras de lavado de dinero, con allanamientos y medidas ordenadas por la Justicia que afectaron a la sede de la #AFA y a distintos actores del ecosistema del fútbol local.\nAsí, el Apertura 2026 se juega mucho más que en la cancha. En ese marco, el fixture vuelve a poner bajo la lupa a la conducción del fútbol argentino. La reiteración de decisiones que priorizan la lógica televisiva, la falta de criterios públicos para la asignación de días y horarios y un calendario comprimido que vuelve secundaria la experiencia del hincha refuerzan los cuestionamientos sobre la forma en que se toman las decisiones en la AFA.\nEn un contexto de tensiones internas, investigaciones judiciales y distancia creciente entre dirigencia y público, el armado del torneo que antecede a la defensa del título argentino en la mayor cita del fútbol mundial parece más una confirmación de un modelo de gestión que una excepción impuesta por el año mundialista.
El negocio marca el pulso, la urgencia ordena el calendario y el hincha queda, una vez más, relegado a adaptarse.