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Dibu Martínez lo deja caer: se retira de la Selección si Argentina repite título en la final

Dibu Martínez lo deja caer: se retira de la Selección si Argentina repite título en la final

Emiliano Martínez, el arquero de la Selección argentina, ha insinuado que podría retirarse del equipo si logran el bicampeonato en la final ante España. En una conferencia de prensa, el Dibu confesó que, si ganan, no tendría sentido seguir: "¿Qué más me quedaría?".

Así lo siente la familia de Emiliano Martínez

Las despedidas siempre duelen, pero si son con un título de por medio, el dolor se vuelve más llevadero. Así lo siente la familia de Emiliano Martínez, el Dibu, que estos días recorre Estados Unidos junto a su padre Alberto, su hermano Alejandro, su esposa Mandinha y sus hijos Santiago y Ava.

Todos ellos saben que el domingo, en el MetLife de Nueva Jersey, podría ser la última vez que vean al arquero con la camiseta argentina. El motivo: si la Albiceleste vence a España y se consagra bicampeona de América, el marplatense de 33 años ha dejado claro que se retira.

No es la primera vez que lo dice. Hace unos meses, en un streaming de AFA Estudio junto a sus compañeros Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Lautaro Martínez y Gonzalo Montiel, soltó la bomba: “¿Hay alguna selección que haya salido bicampeona? Ahí me retiro.

Lo prometo”. Mac Allister le siguió el juego con humor: “Ya estás viejo, ¿qué querés?”. Pero Dibu se lo tomó en serio: “Recién voy a tener 33 años en el Mundial, eh. Y empecé a jugar a los 30”. La promesa se fue endureciendo con el tiempo. En cada entrevista, los periodistas le recordaban aquel juramento y él respondía con contundencia: “Es una promesa que hice y yo soy de cumplir. Además, ¿qué más puedo pedir? También hay que dejarles el lugar a los más chicos”.

Ahora, a las puertas de la final, la pregunta vuelve a estar sobre la mesa. Y el Dibu, que es un tipo de impulsos, no se anda con rodeos: “Primero me enfoco en ganar la final y no pienso en más que eso. Después veremos”. Pero su mirada y su sonrisa cómplice dicen más que las palabras. En realidad, el arquero quiere cerrar su etapa con broche de oro. Se iría siendo bicampeón de América, después de haber ganado el Mundial de Qatar 2022 y tres Copas América consecutivas (2021, 2024 y la actual).

Un palmarés que muy pocos pueden igualar.

El Dibu no es solo un arquero de época, es el mejor de la historia para muchos. Solo Ubaldo Matildo Fillol puede discutirle ese puesto. Pero los números están de su lado: tiene 14 partidos mundialistas, cinco vallas invictas, y es el que más veces ha defendido el arco argentino en un Mundial.

Fillol, con 13 encuentros y cuatro arcos en cero, se queda atrás. Sergio Romero, con 12 partidos y seis vallas invictas, completa el podio. Pero Dibu ha conseguido algo que ninguno: ser parte de una generación que ha dominado América y el mundo.

Detrás de esa fachada de seguridad, hay un hombre que ha lidiado con lesiones y dudas. En la previa de la final, confesó que todos los especialistas le recomendaron operarse de una fractura en el dedo anular de la mano derecha: “Todavía me duele todos los días.

Evité la operación. Consulté a especialistas de todo el mundo y todos coincidían en que me tenía que operar. Ahora me siento muchísimo mejor”. Recordó que cuando se lesionó, pensó que no llegaría al Mundial: “Cuando te dicen que no podés llegar al Mundial por la mano rota se te llena la cabeza de preguntas.

Cuando entrenaba me tiraba con una mano, parecía manco. Recién después del partido contra Egipto pude estar a la par del grupo”.

Pero el Dibu no es de los que se rinden. En la concentración, es el primero en llegar y el último en irse. Se toma su trabajo muy en serio, pero sin perder la sonrisa. En la conferencia de prensa, soltó algunas perlas: “No me importa salir en la tapa de los diarios: me importa que el entrenador confíe en mí. Si no llega mi momento y ganamos, el trofeo tendrá el mismo tamaño y el mismo color. No quiero ser protagonista, no me interesa. Yo me siento tranquilo. Mucha gente piensa que el arquero juega bien cuando ataja pelotas y no es tan así. Es importante el mensaje previo, la postura, la agresividad para salir a cortar una pelota. Los chicos son tan buenos jugando que yo solamente les tengo que demostrar seguridad para que se enfoquen solo en lo de adelante. Eso a veces es mejor que atajar un penal. También estoy deseando el arco en cero”.

Imagina cómo habría vivido este proceso como hincha: “Hubiera llorado. Siempre fui un fanático más de la Selección. Desde que me fui a Inglaterra siempre tuve en mi cabeza atajar para la Selección. Para mí es toda una vida en la Selección, no solo seis años”. Y habla del impacto que genera en los chicos que ahora quieren ser arqueros: “Es inmenso ver tantos arqueros. Yo siempre les digo a los padres que es preferible que sean delanteros antes que arqueros. Siempre dijeron que el arco argentino es muy grande y pienso que con estos chicos el arco es chico. Les recomiendo que escuchen a sus padres y que les digan que no a la noche”, dijo entre risas.

El de la final será su partido 67 con la Selección. Hasta ahora, ha ganado 51, empatado 10 y perdido 5; le han marcado 32 goles y ha dejado el arco en cero 42 veces. Unos números de escándalo que le avalan. Pero él prefiere hablar del equipo: “No sé cómo deberían recordarnos como equipo. Siempre intentamos hablar en la cancha, nunca afuera. Muchos de nosotros venimos de clases sociales bajas; en mi caso también, con papás y mamás que tienen que trabajar. Cuando hay una familia y muchas cosas en común se genera algo especial. Quiero que nos recuerden como a cualquier argentino y que, aunque las cosas nos cuesten, siempre salimos adelante como cualquier argentino”.

Y así, con esa humildad y ese carácter, el Dibu se prepara para lo que podría ser su último baile. Ojalá que sea con victoria, para que el ciclo se cierre como empezó: con un título. Y entonces, como dice la canción de Los Redondos, las despedidas serán un dulce dolor.

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