7 millones para que los parados se formen en los oficios que más se necesitan: la Junta apuesta por la formación práctica
La Junta de Castilla y León destina 7 millones de euros a un programa que combina orientación, formación y prácticas en empresas. El objetivo es que los desempleados adquieran las habilidades que realmente demandan sectores como la construcción, la hostelería o la agricultura.
Imagínate que estás en paro y te ofrecen un curso que no solo te enseña teoría, sino que además te meten en una empresa para que aprendas de verdad.
Y encima, la entidad que te forma se compromete a que encuentres trabajo. Pues eso es lo que ha puesto en marcha la Junta de Castilla y León, con una inversión de 7 millones de euros. El programa se llama OFI (Orientación, Formación e Inserción) y está cofinanciado por la Unión Europea, a través del #Fondo Social Europeo Plus. Vamos, que no es dinero que sale solo de nuestros impuestos, sino que también contribuye Europa.
El objetivo es claro: mejorar la cualificación de los desempleados para que puedan acceder a puestos de trabajo que ahora mismo las empresas no logran cubrir.
Porque sí, hay sectores que buscan trabajadores y no los encuentran. Por ejemplo, el cuidado de personas mayores o dependientes, la agricultura y las labores forestales, la construcción, la hostelería, el transporte y la logística, y muchas actividades industriales y agroalimentarias.
En estos sectores hay demanda, pero falta gente formada.
Lo interesante de este programa es que no se limita a dar un cursillo. Son los llamados 'itinerarios integrados', que incluyen orientación profesional, #formación acreditable y prácticas en empresa. Al final, el alumno no solo tiene un papel, sino experiencia real. Y aún hay más: las entidades que reciben la subvención (unas 30, aproximadamente) tienen la obligación de conseguir que los participantes se inserten en el mercado laboral.
Si no lo hacen, malo. O sea, que hay un compromiso de resultados.
Pues cualquier desempleado que esté inscrito como demandante de #empleo en el Servicio Público de Empleo de #Castilla y León y que cumpla los requisitos de titulación o experiencia para la formación concreta
Ahora, ¿quién puede beneficiarse? Pues cualquier desempleado que esté inscrito como demandante de empleo en el Servicio Público de Empleo de Castilla y León y que cumpla los requisitos de titulación o experiencia para la formación concreta.
Las entidades que impartan la formación pueden ser públicas o privadas, con o sin ánimo de lucro, siempre que estén registradas adecuadamente.
La ayuda se calcula por horas: por cada hora de orientación o acompañamiento, la entidad recibe 18,20 euros por participante; por cada hora de formación en el centro, 8,58 euros; y por cada hora de prácticas en empresa, 3 euros.
Las prácticas deben durar entre el 25% y el 35% del total del curso, o el 20% si es un nivel básico (nivel 1). Todo muy medido para que el dinero se emplee bien.
Y atención al plazo: las solicitudes se presentan en solo 10 días hábiles desde la publicación en el boletín oficial. Así que las entidades interesadas deben darse prisa. Todo se hace por internet, en el registro electrónico de la Junta.
Este tipo de programas no es nuevo. Ya en años anteriores se han destinado fondos similares a la formación para el empleo, y los resultados suelen ser positivos. En España, el paro ha bajado, pero sigue habiendo un desajuste entre lo que saben los parados y lo que piden las empresas. Por eso, iniciativas como el OFI son claves. Además, al estar vinculado a sectores con alta demanda, se evita formar a gente para puestos que no existen.
En resumen, la Junta pone 7 millones sobre la mesa para que los parados se reciclen en oficios que realmente se necesitan. Y con la garantía de que las entidades se juegan algo si no consiguen colocarlos. Parece un buen plan.